miércoles, 26 de octubre de 2016

EL DIEZMO EN LA BIBLIA

Mucho se dice y se enseña sobre el tema del diezmo y en ese sentido existen defensores y opositores. Los opositores expresan con una especie de rabia que aquellos que lo instituyen como parte de la vida cristiana normal, son aprovechadores y ladrones. Por otro lado, están los que entienden que el diezmo sí hace parte de la vida de un cristiano y expresan que es la forma de honrar a Dios y que todo cristiano debe diezmar para poder recibir bendiciones de Dios. 

Estos dos tipos de enseñanzas extremas son muy peligrosas ya que afirman categóricamente que así es como debe ser entendido el diezmo; pero pasan por alto que la Palabra de Dios está por encima de cualquier precepto o creencia humana. No hay duda entonces que la enseñanza bíblica no respalda estas dos “posiciones” que son las más comunes en el mundo cristiano evangélico. 

De modo que para empezar a entender todo lo relacionado con el diezmo necesitamos despojarnos de todo prejuicio humano y ver en la misma Biblia cuándo y de qué forma es utilizada dicha palabra.

Ahora permítame hacer un pequeño paréntesis para comentar algo que creo es de suma importancia para tratar y entender este tema: La nación de Israel y la iglesia de Jesucristo.

En primer lugar debemos entender que son dos entidades diferentes; que tienen un diseño, un comienzo, un trato, y un destino distinto. Y segundo que aunque son dos entidades formadas por Dios y que habitan simultáneamente en la tierra nunca actuaran unidas porque Dios las trata y las conduce independientemente.

Cuando hablamos de Hebreo, Israel y judío, estamos hablando de lo mismo. Son nombres intercambiables que significan lo mismo. Dios llamó a Abraham y le dio promesas, luego estas promesas fueron confirmadas a su hijo Isaac y posteriormente re confirmadas a su nieto Jacob. Dios le cambió el nombre a Jacob por Israel y solo a partir de este hecho surge las tribus de Israel o nación de Israel.  Pero Jacob tuvo un hijo que se llamó Judá de donde vendría el Señor Jesús nuestro Salvador. Solo A partir del surgimiento de Judá, los descendientes de Jacob reciben el nombre de judíos. El apóstol Pablo, no descendía de la tribu de Judá; sin embargo él mismo dijo que era del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, Hebreo de Hebreos, en cuanto a la ley, fariseo.
El judío es único en el mundo tanto en su origen como en pureza racial.  No sabemos ¿cual fue el primer ingles, el primer francés, cual fue el primer alemán, el primer japonés, tampoco sabemos cual fue el primer chino?  Sin embargo si sabemos que Israel surge de un hebreo que se llamó Abraham.
La nación judía es la única nación visible que tiene una relación particular y personal con Dios. Y también es única porque ha podido sobrevivir a pesar de pasar por persecuciones, desolaciones, esclavitudes, odios, expatriaciones y exterminios. 

Es la única nación que Dios dijo que sería bendición para todas las naciones de la tierra, porque de ella saldría el Mesías-el Salvador del mundo- el Señor Jesús, y el que bendiga esta nación recibirán bendición y los que la maldigan recibirán maldición.

La nación Judía también es única en cuanto a que solo ella tiene pactos con Dios, asegurando que permanecerán en el tiempo y que serán una nación: Los egipcios no los pudieron acabar, el mar rojo no los pudo ahogar, los leones no los pudieron devorar, el fuego no los pudo calcinar, los profetas no los pudieron maldecir, las naciones no los pudieron absorber y las guerras no los podrán destruir; los hechos y los acontecimientos en su contra nunca afectaran su seguridad eterna. Ellos recibirán la tierra prometida y para cumplir esto el Señor Jesús vendrá por Segunda vez.   Dios ha tratado y seguirá tratando con ésta nación de una forma muy particular.

Cualquier estudioso de la palabra de Dios podrá ver que Israel y la iglesia son distintos, uno con promesas terrenales y el otro con promesas celestiales.

El origen de la Iglesia es también único. Surge también del corazón de Dios.  La primera venida del Señor Jesús como Salvador tiene como fin la constitución de su iglesia, la cual tiene como función en la tierra mostrar y difundir el testimonio de Jesús.  La iglesia esta conformada por personas llamadas por el Señor Jesús para tener un nuevo nacimiento de la Palabra y del Espíritu, sin importar que sean Judíos o gentiles. Solo estas personas que tengan éste nuevo nacimiento son los constituyentes de la iglesia, contrario al pueblo de Israel que solo lo conforman los que biológicamente nacen del linaje de Abraham, sin importar que sean creyentes o incrédulos.

El trato de Dios con la iglesia es a través de la gracia, es decir del obrar de Dios Espíritu dentro del creyente, lo cual le infunde fe esperanza y amor. 

Como las promesas de la iglesia son celestiales, el vivir y el andar del creyente están dirigidos hacia las cosas celestiales, olvidándose de las cosas terrenales.  Contrario a lo que sí hace Israel que es tratado con un sistema legal (Ley), y su promesa está aquí en la tierra.

La iglesia la constituyen personas de toda tribu, lengua y nación; mientras que Israel no se mezcla.

La iglesia tiene un rapto al cielo que la librará de una gran tribulación en la tierra, mientras que Israel tiene que pasar por la gran tribulación por que el Señor les dijo: “Porque yo estoy contigo para salvarte, destruiré a todas las naciones entre las cuales te esparcí; pero a ti no te destruiré, sino que te castigaré con justicia; de ninguna manera te dejaré sin castigo”. Luego el Señor Jesús viene por segunda vez para establecer su reino de mil años en la tierra del cual los judíos serán copartícipes y co-reyes de Jesucristo, y así se cumplirá la promesa. Hasta aquí el pequeño paréntesis.

Así que no dar el diezmo por que es de la ley es un error. (Ojo no me mal interprete. Dije DAR, no PAGAR.) Y dar el diezmo porque Dios se lo dio a la iglesia para recibir bendición, también es un error.

En ese sentido, la primera vez que vemos la palabra diezmo en la Biblia, la vemos sin lugar a dudas en la historia de Abraham (En el libro del Génesis 14); quien vivió muchísimos años antes que Moisés (él cual si recibió la LEY de “manos de Dios” donde se aprecia que el diezmo fue instituido para la nación Judía). Favor leer Génesis capítulo 14, donde claramente se nos narra la historia de cómo en el rescate del sobrino de Abraham, al final del combate Abraham le dio los diezmos de todo a Melquisedec quien era sacerdote del Dios altísimo. 

Según todo el contexto, claramente podemos ver que el diezmo que Abraham dio (no dice que pagó el diezmo, sino que lo dio voluntariamente, no existía ley ni obligación alguna que le “motivara” u “obligara” a hacerlo) fue como un acto totalmente voluntario, como en efecto así nos los narra las Escrituras. De modo pues que partiendo primeramente de esta primera vez que podemos leer en la Biblia la palabra diezmo, vemos que no fue parte de la ley aunque posteriormente sí se instituyó el diezmo, pero enseñado de una forma diferente para ser parte de la ley mosaica en la cual sí era obligatorio pagar el diezmo; esto nos hace ver entonces que el diezmo que dio Abraham no fue el tipo de diezmo que debía pagar la nación de Israel. El diezmo que debía pagar la nación Judía era más bien como una especie de impuesto para el sostenimiento de su gobierno teocrático. 

Por otro lado, vale la pena enfatizar que el versículo 20 no dice que Abraham diera una décima parte de todo cuanto poseía, o sea que no era un diezmo de su ingreso total ni alguna clase de diezmo anual o semanal, sino simplemente una décima parte de lo que había tomado de la batalla.

Otro aspecto importante que debemos notar, es que en ninguna parte del Antiguo Testamento se menciona que Abraham volviera a dar el diezmo otra vez. 

Es importante saber que la palabra diezmo usada en el libro del Génesis no hace referencia a una ofrenda necesaria a un mandamiento divino, ni a una ordenanza; todo lo contrario, hace un énfasis fuerte en que es una dádiva voluntaria. El concepto del diezmo no era característico ni único de la Biblia, ni de aquellos que creen en el único Dios verdadero. Este concepto es más bien algo histórico. La idea era dar un diezmo a una deidad y era una costumbre pagana común; y esto era así para casi todas las culturas antiguas, el número diez era el símbolo de entregar todo cuanto tenían a ese dios. 

La segunda vez que podemos leer la palabra diezmo se encuentra registrada en Génesis capítulo 28, donde Jacob hace un voto a Dios y en ese voto él se “compromete” delante de Dios a “darle” el diezmo de todo lo que Dios le fuera a dar. Fue un acto otra vez totalmente voluntario, no existía ley; pero no debemos perder de vista que fue un voto que Jacob quiso hacer y que nadie le pidió u obligó a realizar. Sin embargo, lo que sí podemos notar es que Jacob estaba haciendo sencillamente lo que hacían los paganos de aquella región. Lo que Jacob estaba tratando de hacer era comprar la bendición de Dios para tener un viaje seguro. Su motivación no era sincera y hoy lamentablemente aun podemos estar muy influenciados por los mismos motivos egoístas que tuvo Jacob (versículos 20-21). 
Ahora, con respecto al diezmo en el período de la ley, podemos ver claramente en la Biblia que el diezmo fue un mandamiento que ordenó Dios a Moisés para los hijos de Israel en el monte Sinaí, para la dedicación y consagración a Dios (Levítico 27: 30-34).

A los levitas (hijos o descendientes directos de Leví), le fueron dados, por ley, todos los diezmos en Israel por heredad, por su ministerio o servicio del tabernáculo de reunión; Mas no podían poseer otra heredad entre los hijos de Israel. Y a su vez, los levitas tenían que ofrendar a Jehová el diezmo de los diezmos recibidos. (Números 18: 21 - 32).

Del Diezmo, Jehová mandó que se cubriesen las necesidades de los extranjeros, huérfanos y viudas que había entre ellos (Deuteronomio 14: 27 - 29 y 26: 12 - 13) y (2ª Crónicas 31: 2 - 21).

La tribu de Leví no podía tener propiedades. Por esta razón El Señor ordenó al resto de la nación sustentarlos con el 10% de sus ingresos, para que los sacerdotes levitas pudieran dedicarse al servicio del tabernáculo, labor que debían efectuar desde los 25 años, y al cumplir los 50 años, tenían que retirarse (Números. 8:24-26). 

Un punto muy importante que debemos resaltar aquí, es que el diezmo no era dinero, era en especies (Lv. 27:30), de modo pues que era exclusivamente para el sostenimiento de los levitas y creemos que quizás El Señor para evitar corrupción dentro de su pueblo Israel, ordenó que siempre el diezmo fuera entregado en productos: trigo, vino, aceite, animales, etc. todo lo cual era guardado en el “alfolí”, que era una gran pieza que estaba en el templo y que servía de bodega para almacenar el diezmo. Por eso en Malaquías 3:6-11 Dios le dice a la nación de Israel, no a la iglesia; que le han “robado” porque habían dejado de pagar su diezmo para los levitas, de hecho ahí no se habla de dinero, e incluso las ofrendas no eran dinero sino animales seleccionados por Dios para la expiación de pecados. 

Otro punto importante de resaltar aquí, es que en aquel tiempo ya existía el dinero. La Biblia dice que en los días de Abraham ya existía el dinero; él compró con dinero el terreno para la tumba de su esposa. Además, son múltiples los pasajes que señalan que los trabajadores recibían “un denario” como salario por cada día de servicio. Incluso en la ley, en los días de Moisés, Dios había ordenando que no se retuviera el salario del jornalero hasta el día siguiente, debía ser cancelado cada día (Lv.19:13). 

En pocas palabras, el diezmo fue instituido por Dios para la NACIÓN de ISRAEL, como parte de su administración y gobierno teocrático (ver Deuteronomio 26:12); el cual estaba destinado a los levitas que no podían poseer tierras o heredad alguna y eso les servía de sostenimiento para sus necesidades primarias, mientras ministraban en el templo.

En lo que respecta al Nuevo Testamento, no existe ninguna instrucción “directa” o que trate con detalles sobre el diezmo ya que cuando una persona ha entregado su vida entera a Dios, ésta entrega sin límites “sus” posesiones materiales (ver Hechos Capítulo 4), esta entrega es una entrega TOTAL al Señor. Por eso en el Nuevo Testamento no se especifica una cantidad o un porcentaje específico que deba darse para SOSTENER la obra del Señor, pero sí se habla de DAR según uno haya prosperado (ver 1 Corintios 16:1-2), no porque Dios necesite dinero, sino porque los que están sirviendo en el establecimiento del reino de Dios son seres humanos que tienen necesidades como cualquier otro ser humano de la tierra; además de los gastos en los que se incurre cuando se tiene un “templo” que van desde las facturas de luz, agua, alquiler, sueldos, etc. 

Esto es así, porque así como podemos notar con toda claridad en el Antiguo Testamento que el pueblo Judío tenía como regla diezmar para el manejo de su gobierno teocrático, hoy en día los cristianos deben ofrendar voluntariamente para el sostenimiento de la iglesia de Cristo.

La Palabra enseña que todo lo que la ley dice, lo dice A LOS QUE ESTÁN BAJO LA LEY, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; Ya que, por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de Dios; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado (Romanos 3: 19, 20).

Se hace necesario resaltar o recalcar que el Diezmo sólo se da en el Antiguo Testamento (La Ley), y que en el Nuevo Testamento no aparece ni tan solo una práctica de él, a pesar de que el apóstol Pablo, entre otros, fue usado por Dios en gran manera para predicar el evangelio que le había sido dado por revelación (en su caso), y para enseñar a las iglesias (o congregaciones) todo cuanto Jesucristo le había mandado. Ninguno de los apóstoles, siervos o discípulos de Jesús (judíos o gentiles) guardaban o enseñaban el mandamiento del Diezmo, PORQUE entendieron que una vez venido Lo Perfecto (La Gracia), tal mandamiento bajo la Ley dejaba de ser. (Hebreos 8:13).

Enseñar que el diezmo es un mandamiento de Dios no abolido, es caer en la triste condición de los judíos y recibir la reprenda del Señor Jesús cuando les dijo a los fariseos, escribas, etc...) Que yerran porque ignoran las Escrituras y el poder de Dios. Avalar el diezmo, usando el único texto existente en los evangelios que menciona la palabra diezmo, y que está en Mateo 23: 23 o Lucas 11: 42, e ignorar o pasar por alto, que Jesús se estaba dirigiendo a los que estaban bajo la ley, esto es, a los escribas y fariseos, llamándoles hipócritas porque estaban diezmando las cosas más insignificantes (la menta, el eneldo y el comino) y dejaban de hacer lo más importante de la Ley (La justicia, la misericordia y la fe), es caer en confusión y error.  Y además  y añade que: esto ERA necesario hacer (el diezmar la menta, el eneldo y el comino) sin dejar de hacer aquello (evidentemente lo que habían dejado de hacer: la justicia, la misericordia y la fe). Si hacemos un pequeño análisis gramatical del texto, podemos apreciar que al principio como se está dirigiendo a los escribas y fariseos, lo hace en Presente y después usa el Pretérito "ERA", que indica que tal suceso (el diezmar) dejaba de ser "esto era necesario hacer". No obstante, aún sin éste análisis gramatical, sino por la suma de la Palabra de Dios, los que quieran hacer la voluntad de Dios, conocerán si ésta doctrina es de Dios o "si yo hablo por mi propia cuenta", dice Jesucristo (Juan 7: 17).
Pues la Santa Escritura nos dice: Que ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en Él (Romanos 3: 21- 22). Porque el fin de la Ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree (Romanos 10: 4).

Porque la ley y los profetas eran hasta Juan (Lucas 16: 16).  Pues ya no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia (Romanos 6: 14).

De manera que la ley ha sido nuestro tutor, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. Pero venida la fe, ya no estamos bajo tutor, (ley o esclavitud) (Gálatas 3: 24, 25).

Ahora Dios nos habla a través de su Hijo (hebreos 1: 1,2), y nos enseña que: “Cada uno dé como se propuso dar en su corazón, no con tristeza, ni por necesidad (por ley), porque Dios ama al dador alegre” (2ª Corintios 9: 7). Se reparta a cada uno según su necesidad (Hechos 2: 44, 45 y Hechos 4: 32- 37).

Nos dice que: En cuanto a la ofrenda para los santos, haced ustedes también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia, cada uno de ustedes ponga aparte ALGO según haya prosperado (1 Corintios 16: 1, 2).
Como podemos comprobar por el Nuevo Testamento, es bien cierto que NO existe un contexto para decir que el diezmo es un mandamiento de Dios, pero sí que tenemos un amplísimo contexto para decir que el Diezmo, (como otras muchas cosas que estaban bajo la Ley de Moisés, o Antiguo Pacto), han sido abolidas por la ley de Cristo, esto es, La Gracia. Pues las escrituras nos dicen: que Dios nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto; no de la letra (ley), sino del Espíritu, porque la letra mata, mas el Espíritu vivifica. Y si el ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con gloria (La Ley de Moisés), tanto que los hijos de Israel no pudieron fijar la vista en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro, la cual había de perecer, ¿Cómo no será más bien con gloria el ministerio de justificación? Porque aún lo que fue glorioso (Ley de Moisés o Antiguo Pacto), no es glorioso en este aspecto en comparación con la gloria más eminente (la de Cristo). Porque si lo que perece tuvo gloria, mucho más glorioso será lo que permanece. Así que, teniendo tal esperanza, usamos de mucha franqueza; y no como Moisés, que ponía un velo sobre su rostro para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin de aquello que había de ser abolido (La Ley Mosaica o Antiguo Pacto) porque hasta el día de hoy, cuando leen el Antiguo Pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado. Y aún hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos. Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará (2ª Corintios 3: 6 - 16).

Si investigamos las Escrituras, veremos que el mandamiento del Diezmo fue dado en el Antiguo Testamento bajo la Ley de Moisés, para ofrenda a Jehová y para cubrir las necesidades de los sacerdotes, que tenían que ofrecer diariamente sacrificios por sus pecados y por los del pueblo, y además, con el Diezmo se amparaba a los necesitados de entre ellos. Hebreos 7; Levítico 27;

Algunas reflexiones sobre el Diezmo:

- Marcos 10: 17 - 22 ¿Por qué Jesús le dijo a este hombre, que guardaba la ley, que debía vender TODO lo que tenía y darlo a los pobres? Si el mandamiento era el diezmo, no tendría que venderlo todo y darlo a los pobres, sino la décima parte, y así cumplía perfectamente con La Ley.

- Hechos 5: 1 - 6 ¿Por qué Ananías sustrajo del precio de la heredad una parte? Si el Maestro hubiera enseñado que el diezmo había que seguir cumpliéndose, Ananías lo hubiera tenido muy fácil, él solo tendría que haber dado una parte (el diezmo), y el resto podía habérselo quedado (que es lo que La Ley mandaba). ¿Por qué Pedro le dijo a Ananías que podía haberse quedado con la heredad, y vendida con el dinero? Si el mandamiento fuese el diezmar, Pedro no podría haberle dicho tal cosa, pues su obligación hubiera sido el diezmo, pudiendo haberse quedado con el resto.

- La Ley del diezmo no era lo perfecto (Hebreos 7: 19).  Porque Si una persona gana 5.000$ al mes y da la décima parte, aún le quedan 4.500 $ para su sustento. Pero si otra persona gana 800 $ al mes, teniéndolo bastante ajustado para llegar a final de mes y además está obligado a dar la décima parte, tan solo le quedarían 720 $ para su sustento. ¿Dónde está la justicia? Mientras uno aún tiene después de haber diezmado para vivir holgadamente, el otro que por sí lo tenía difícil, después de diezmar lo tiene aún peor.

- El diezmo no se mandó en el Antiguo Pacto para dar un salario a los sacerdotes, pastores, etc... Ni para pagar (como hacen hoy día) el teléfono, la electricidad, el suministro de agua o gas, el vehículo, la casa, etc... De dichos "ministros".

- Nuestro Señor Jesucristo, trajo lo perfecto. Por eso no mandó diezmar. Las ofrendas han de ser de corazón para cubrir las necesidades de los santos poniendo aparte cada uno algo, según haya prosperado. Él nos dio ejemplo de igualdad y derechos (Mateo 10: 24, 25, y Mateo 20: 1 - 16).
Pablo dijo: La abundancia de unos, supla la escasez de otros, para que haya igualdad. El que recogió mucho, no tuvo más; y el que poco, no tuvo menos (2ª Corintios 8: 14, 15).


Tomado de varios comentarios del tema.

sábado, 30 de julio de 2016

EL BAUTISMO RITUAL POR AGUA.

En el nuevo testamento nos encontramos con dos ordenanzas dada por el Señor Jesús a la iglesia.   Ahora bien, ¿Que es una ordenanza?.  Una ordenanza es un mandato u orden autoritaria en la enseñanza y  la práctica, las cuales han sido seguidas y practicadas por las iglesias cristianas; estas dos ordenanzas son el Bautismo ritual por agua y la Cena del Señor: Por ahora abordamos el bautismo ritual
El bautismo por agua  es un símbolo que representa la unión espiritual del creyente con Jesucristo el Hijo de Dios; en su muerte, la sepultura y la resurrección. Su muerte, nos juzga y nos salva del mundo que Dios condenó.
Cuando usted es bautizado, queda sepultado. La sepultura es lo más eficaz para sacar del mundo  a la gente. Del mismo modo, ¿qué cosa es más eficaz que el Bautismo Real para sacar a una persona del mundo?  Supongamos  que cierto hombre ama mucho al mundo, y que está muy apegado al mundo.  Su esposa sus hijos y sus parientes lo aman.  El tiene dinero en el banco y varios negocios bajo su control. ¿Cómo puede ese hombre salir del mundo?  La sepultura es la manera más fácil.  Cuando sus parientes lo hayan sepultado, habrá acabado con el mundo.  Por tanto, la sepultura es lo que más separa a una persona del mundo.

¿Qué es el bautismo por agua?  
Lamento decir que mucha gente cree que se trata de un rito con el cual llegan a ser miembros nominales de alguna “iglesia”.  Antes de experimentar el verdadero bautismo, pasé por ese rito.  Nunca deberíamos bautizar a la gente como si fuese un rito.  Primero debemos hacerlos discípulos enseñándoles acerca de la persona y obra del Hijo de Dios. Lucas 1:35. Y Romanos 8:3.
Cuando bautizamos a la persona solo podemos hacer lo que hizo Juan el Bautista, hacer un bautismo ritual; por eso debemos orar  y ejercitar nuestro espíritu con autoridad y con el poderoso nombre del Señor Jesús consiente que si esta persona reconoce y cree que el Hijo de Dios, es el mismo Dios encarnado (Juan 9:35-38). Y que solo El quita el pecado y ya limpios, el  Señor Jesús lo Bautiza con el bautismo Real, el bautismo con el Espíritu Santo y fuego (Mateo 3:11). Sin este Bautismo es imposible tener y sostener una vida espiritual que es la verdadera vida cristiana.
Entonces bautizamos a las personas, y ritual mente las ponemos en una “tumba”, las sepultamos. Ese sepelio los separa del mundo.
Fuimos bautizados en la muerte de Cristo (Romanos. 6:3).  Fuimos sepultados juntamente con Cristo en el  bautismo (Colosenses. 2:20).  Pasamos por las aguas del diluvio y por el mar Rojo.  Las aguas del diluvio que juzgaron a la generación de Noe  lo rescataron a él y su familia, y el mar Rojo que juzgó  a los egipcios rescató a los israelitas.  Esta es la salvación que necesitamos hoy en día.  Cada cristiano necesita el segundo aspecto de la plena salvación de Dios.

Las aguas del diluvio
El bautismo por agua fue tipificado por el diluvio que salvó a Noé del presente siglo maligno (1 Pedro. 3:20-21).  Noé fue bautizado en un bautismo enorme y experimentó un bautismo muy extenso.  Duró por lo menos cuarenta días.  El número cuarenta significa prueba. Nadie pudo haber construido un bautismo tan grande ni haber recogido tanta agua.  En la Biblia, la primera mención del bautismo fue un bautismo mundial.  Nuestro bautismo también debe ser así.  Cuando nosotros entramos en esa clase de bautisterio, no tenemos ninguna  posibilidad de salir.  Nos resulta fácil salir del bautisterio  que tenemos en el salón de reuniones, pero Noé no pudo salir del bautisterio  donde fue bautizado.  Noe fue sepultado en una tumba del tamaño del mundo.  Esa fue la semilla del bautismo.  La muerte  de Cristo es todo.  El bautismo basado en su muerte abarca todo el mundo, es universal, y está lleno de las aguas que juzgan y sepultan.

Las aguas del mar Rojo
Este bautismo por agua, que representa la muerte de Cristo, la cual juzga, también fue tipificada por las aguas del mar Rojo que salvaron a los israelitas de la era egipcia (Éxodo. 14:26-28)  Tenemos dos exposiciones  de bautismo por agua: El diluvio y el mar Rojo.   En 1 Pedro 3:20-21 dice que el diluvio por el cual pasó Noé fue una figura del bautismo que nos salva, y en 1 Corintios 10:1-2 se nos revela que el mar Rojo que atravesaron los israelitas también fue un bautismo que salvó al pueblo de Dios del poder maligno, del cautiverio del enemigo.  Todas las ocupaciones mundanas, los placeres mundanos, las diversiones y los deportes, quedaron sepultados en el mar Rojo de nuestro bautismo.  Esta clase de bautismo eficaz en el poder del Espíritu nos salva del mundo de la era del maligno que Dios condenó y juzgó.

El lavacro, el mar de bronce y el mar de vidrio 
Aparte de las figuras que tipifican el bautismo, tenemos las señales bíblicas que representan el significado del bautismo.  El bautismo era representado por el lavacro del tabernáculo (Éxodo .30:18-21).  En frente del tabernáculo se encontraba el lavacro. El área que estaba fuera de la línea separadora del tabernáculo representaba al mundo.  Supongamos que alguien salga del mundo, desea ser un sacerdote y entra en la presencia de Dios en el tabernáculo.  Primero tendría que pasar por el altar, el cual representa la Cruz de Cristo.  En el altar se presentaban las ofrendas por  los pecados.  Después de pasar por el altar, se eliminaban sus pecados y era salvo.  Muchos cristianos  piensan que después de pasar por el altar, él podía entrar inmediatamente en el lugar santo que estaba dentro del tabernáculo.  Pero dicha persona no podía moverse tan rápidamente, pues después de pasar por el altar, necesitaba lavarse en el lavacro.  El lavacro no eliminaba sus pecados.  Los pecados ya habían sido eliminados en el altar.  El lavacro eliminaba la suciedad de la tierra.  La persona necesitaba ser lavada, por que traía sobre sí la suciedad de la tierra.  El lavamiento del  lavacro quitaba la suciedad.  La sangre estaba en el altar, y no en el lavacro.
Después de que los pecados eran eliminados en el altar y de que la suciedad era quitada en el lavacro, entonces el hombre podía entrar en el Lugar Santo y entrar en la presencia de Dios.
Muchos cristianos no pueden entrar en la presencia de Dios.  Si bien fueron salvos en la cruz, ellos creen que existe todavía una separación, una barrera, que les impide entrar en la presencia de Dios. ¿Qué es eso? Es la suciedad del mundo.  Carecen del lavamiento que produce el lavacro, el cual les quita la suciedad del mundo.  En otras palabras, sus pecados fueron eliminados en la cruz, pero el mundo que traen consigo no fue sepultado debajo del mar Rojo.  El lavacro es una señal del bautismo, del diluvio y del mar Rojo.
El mismo principio se aplica al mar de bronce y a los diez lavacros asociados con el templo.  Cuando los hijos de Israel se establecieron en la tierra de Canaán, construyeron un templo.  Junto con el templo, construyeron un mar de bronce y diez lavacros (1  Reyes 7:23-38).  El bronce representa el juicio.  El mar de bronce y los diez lavacros indican la plenitud de la realización del bautismo.  Usted no puede entrar en la presencia de Dios antes de pasar por el verdadero significado del bautismo, es decir, antes de ser sepultado para el mundo.
El bautismo también es representado por el mar de vidrio. (Apocalipsis. 4:6).  En el capitulo cuatro de Apocalipsis, Juan estaba en el espíritu y vio el trono de Dios.  En frente del  trono había un mar de vidrio.  ¿Qué significa eso?  El bronce denota el juicio, y el vidrio indica estar expuesto.  Lo que se lavaba en el lavacro o en el mar de bronce no podía verse desde el lado; pero lo que se lavaba en el mar de vidrio era visible porque el mar de vidrio es transparente.  En Apocalipsis 15:2 el mar de vidrio se ve mezclado con fuego.  Por supuesto, un mar contiene mucha agua, pero este mar está mezclado con fuego.  ¿Qué significa esto? Dios juzgó la primera creación por causa de la caída de Satanás  y la caída del hombre.  Dios ha juzgado continuamente desde el principio.
Dios juzgó la era pre adámica con agua, también juzgó la era adámica con agua en la época de Noé.  Pero después del diluvio, Dios dijo que jamás volvería a juzgar al mundo con el agua (Génesis  9:11)  El juzgará por fuego; el fuego arde en el mar.  Las dos clases de juicio que Dios ejerció sobre la creación caída son: el juicio por agua y el juicio por fuego.
El mar de vidrio mezclado con fuego tendrá su consumación en el lago de fuego (Apocalipsis. 20:10, 14-15).  Todo lo que fue sepultado cuando usted sea  bautizado irá al lago de fuego.
Apocalipsis 15:2-3 revela que los salvos están sobre el mar de vidrio, regocijándose y cantando.  Cantan dos cánticos: El cántico de Moisés, que fue cantado por primera vez a la orilla del mar Rojo, y el cántico del Cordero.  Cantan el cántico de Moisés porque Moisés los hizo pasar el mar Rojo, y cantan el cántico del Cordero de Dios porque El los hizo pasar el mar del bautismo.  Por tanto todos los salvos se hallan en el mar de Vidrio.  Este es el bautisterio universal.  Al final, toda la creación entera pasará por el bautismo, y la vejes será quemada y lavada por el fuego consumidor en el lago de fuego.  Este es el bautismo universal.

En el cielo nuevo y en la tierra nueva
Al final, el cielo nuevo y la tierra nueva, la nueva creación, será llevada a la presencia de Dios, y la Nueva Jerusalén  descenderá.  La presencia de Dios se encontrará allí.  Ya no habrá mar (Apocalipsis .21:1).  El lago de fuego será la consumación de todos los bautismos en el trascurso de las edades.  Todo lo demás estará en la presencia de Dios, quien hará de la Nueva Jerusalén su morada eterna.  Por tanto ser salvos por medio del agua significa que todo lo que no sea de Dios y no esté destinado a El debe ser eliminado por el diluvio.  Finalmente este diluvio se mezclara con el fuego y llegará a su consumación en el lago de fuego.  Nosotros los que hayamos sido lavados de todo lo que no es Dios,  estaremos en la consumación de la Nueva Jerusalén.
El principio es el mismo de la vida de la iglesia hoy en día.  La iglesia es la nueva Jerusalén en miniatura, y el bautisterio es una figura del lago de fuego.  Cada bautismo es un cuadro que nos muestra cómo todas las cosas negativas sepultadas en el bautisterio irán al lago de fuego.
¿Dónde deben de estar sus nuevas modas, sus compras, sus apegos familiares, sociales etc.? Deben estar en el bautisterio. Este trasladara esas cosas al lago de fuego.  Este es el significado de ser salvos por medio del agua.  Esta salvación nos sacará de la generación  vieja, torcida y perversa y nos introducirá en el reino de Cristo.

Por :  Darío Rodríguez     

UNA ESTRELLA DIFERENTE EN EL FIRMAMENTO

Hace más de 2016 años, unos sabios de Persia, observaron algo nuevo en el cielo. Una nueva estrella había aparecido.  Su resplandor  cada vez más brillante acaparó la total atención de los Astrólogos.

Sorprendidos por el fenómeno aparentemente natural, no quitaban sus ojos de ella.

Al poco tiempo se dieron cuenta que la Luz venía hacia la tierra a una gran velocidad, y era imposible impedir la catástrofe final cuando se estrellara con el planeta.

Sin duda, éste sería el final de la tierra, y de  todo lo que en ella hay,  incluyendo la humanidad.

Efectivamente la inmensa Luz atravesó la atmósfera y llegó al planeta.  
Ellos esperaban la consecuencia fatal de dicho choque, pero no fue así.

!Eso está muy raro¡ pensaron los Sabios Astrólogos. ¿Dónde pudo haber caído el inmenso asteroide?, ¿Seria que en el temor del deceso final invocaron a Dios, y por eso no murió nada, ni nadie?

Sin lugar a dudas. Pero… ¿A cuál Dios invocaron?  Al Dios de Israel.  Cuatro mil años atrás en la peregrinación de este pueblo por la tierra, especialmente en el cautiverio en Babilonia, ellos en su angustia y desespero recordaban y clamaban lo que les enseñaron sus padres en la Ley, hoy Números 24:17-19. Esta Luz, ya no externa sino interna, alumbró la mente y el corazón de los Sabios.

Averiguaron donde estaban los Judíos actualmente. En Judá, donde está la ciudad de Jerusalén. Allá es donde debió haber caído la estrella. Vamos  a ver que ocurrió allá. Dijeron los Sabios.

Pero había un problema, que para llegar al lugar, la distancia que tenían que recorrer duraba más o menos, dos años en ir, y el mismo tiempo en regresar.

Sin vacilar emprendieron el viaje. No sabemos cuántos; pero si entendemos que fueron muchos, y que llegaron hasta Jerusalén. Muchos de ellos preguntaron al pueblo, y otros más osados se atrevieron a ir al palacio real a preguntarle al Rey Herodes el Grande: ¿dónde estaba el nuevo Rey para adorarle?.  La visita de los extraños se incrementaba día a día, y todos con el mismo fin: “conocer el nuevo Rey”. Tanto  creció la expectativa que la Biblia dice: “Que el Rey Herodes se turbó y toda Jerusalén con él”.
Con la orientación judía, recibida de parte de los conocedores de las escrituras, avanzaron muchas horas, o quizás días más, y llegaron hasta un pequeño y humilde pueblo llamado Belén.  Ahí se encontraron con una joven pareja humilde que tenía un pequeño y hermoso hijo, de más o menos dos años de edad.  Este se había convertido en el motivo de su largo y agotador viaje.  

Aquella gran Luz que brilló en el firmamento se había vestido de pañales y ahora caminaba alegremente por las verdes praderas del pequeño poblado, también conocido como “la ciudad de David”.

En ningún momento disminuyó la motivación de los fatigados Astrólogos; por el contrario la Luz que los guío hasta ahí, les mostró que éste pequeño Niño crecería y llegaría a ser un gran hombre, y que a través del sufrimiento moriría en una cruz, y ahí rescataría y salvaría a la humanidad de todos sus pecados. Por eso le adoraron y le dieron presentes.

Esta misma Luz sigue recorriendo kilómetros y kilómetros e impactando a mucha o quizás miles de personas, y ojala, Dios quiera, dentro de estas, usted.



Muchas Bendiciones de Dios. 
                  José Darío Rodríguez.  Mayo  29/2016

sábado, 14 de abril de 2012

José


JOSÉ
El joven cuyos sueños se hicieron realidad
Génesis  : 30: 22-24; 37:1-36  39; 40;41;42;43;44;45;46;47;48;49

LUGAR: Canaán y Egipto. 

INTRODUCCIÓN
Los “líderes” en la vida cristiana no se hacen sino que  nacen en la voluntad de Dios. Por eso son diferentes y logran cosas que solamente satisfacen el corazón de Dios. Por eso yo al igual que otros miembros  de la iglesia preferimos llamarlos “hombres con niveles de responsabilidad”. Para explicar esto veremos la vida de José hijo de Jacob.

José fue un niño que conquistó el corazón de su padre Jacob y su madre Raquel, no porque fuera el primero, ni el segundo ni aún el tercero o el décimo; sino porque surgió de la voluntad de Dios.

José significa “dame otro hijo”. A pesar del  dolor y el sufrimiento del parto, éste  no logró opacar el deseo de su madre  de tener otro hijo.
Ninguno de los diez hijos mayores de su padre logró conquistar y llenar el corazón de éste. Solo José alegró el corazón de su padre y esto lo quería mostrar al mundo cubriéndolo con una túnica de colores.

Ser el hijo favorito de su padre, y el presagio divino de sus  sueños conducían a que los colores vivos de su túnica, el éxito de su trabajo y las victorias de su vida lo acompañarían por el  tiempo de su existencia.

Pero la voluntad de Dios era que la obra maravillosa de los hombres representada en la túnica de diversos colores fuera cubierta con la Sangre del Cordero, y que las victorias venideras surgiera del dolor, la humillación, la fe, la esperanza y la convicción interna de que la verdadera victoria solo se  podría  disfrutar cuando se esté libre de todo resentimiento y surge el perdón.

ANTECEDENTES
1.       Condiciones Políticas
Como era integrante de una familia  nómada las condiciones políticas eran muy variadas, aunque no tuvo mucha influencia en su  vida de infancia y adolescencia, más tarde cuando empezó su etapa de juventud se vio sumergido y marcado por el sistema político, económico y cultural mas grade de la tierra.

Obtuvo el cargo de administrador principal en el imperio egipcio y por su desempeño fue reconocido en su época y ahora, como el administrador más grande que haya tenido el mundo. En las páginas de la Biblia ocupa un reconocimiento especial en varios de sus libros, tanto en el Antiguo como el Nuevo Testamento.
2.  
     Condiciones sociales
El décimo primero de los doce hijos de Jacob.  A muy temprana edad es huérfano de madre y por tanto su niñez y  adolescencia se desarrolló al lado de su padre Jacob, de su tía Lea, esposa de su padre, y otras dos mujeres que eran esclavas y concubinas  de su padre, las cuales llegaron a ser su madrastra  y de las cuales nacen sus diez hermanos mayores en cuya convivencia familiar se nota la indiferencia, la intolerancia, el resentimiento y la rivalidad para con todos los miembros de la familia. Debido a la parcialidad paterna, es odiado por sus hermanos y vendido como esclavo en Egipto.

A pesar de su entorno familiar, desde su juventud él estuvo ocupado en cosas positivas.  El se ocupo en la voluntad de su padre, la intención de él, sus intereses y su comisión.  Por tanto nada malo podía entrar en él.

En génesis 49, su padre Jacob declara lo que era José y lo que iba ha ser en el desenlace del plan de Dios a través de las generaciones.

“Rama fructífera es José, rama fructífera junto a una fuente, cuyos vástagos se extienden sobre el muro”.

José era muy fructífero, y estaba totalmente ocupado en producir frutos; no tenía tiempo para nada más.
Cuando el padre de José, y sus once hermanos con sus familias bajaron a Egipto, se convirtieron en los canales de la extensión de los frutos de José.  En ese entonces, en Egipto no se producía simplemente una ramificación personal, sino la extensión de la administración de Dios efectuada con setenta personas.
3.   
    Las condiciones religiosas
José fue perseguido, asediado y atacado, pero se mantuvo firme.  El no sólo se mantuvo firme, sino que también era ágil.  Vemos en el V.24 lo siguiente: “Y los brazos de sus manos se fortalecieron por las manos del Fuerte de Jacob”

Cuanto más sufría  José y más lo atacaban, más se fortalecía.  Sus sufrimientos lo adiestraron también para que fuera ágil.

Por supuesto, José se fortaleció y se hizo ágil por el Fuerte de Jacob.  Su fuerza y su agilidad provenían de Dios. Si uno lee la historia de José, verá que Dios estuvo siempre con él.

Cuando fue tentado por la esposa de Potifar, el dijo: “¿Cómo, pues, haría yo este gran mal, y pecaría contra Dios?” Gn 39:9.  Esto indica que Dios estaba con El.  Su fuerza y su agilidad provenían de Dios.

2. EL HOMBRE
Un hombre que vivió sus experiencias en dos situaciones diferentes: En el seno de una familia numerosa con ideas muy variadas y sentimientos encontrados quizás por provenir de diferentes madres y circunstancias muy adversas. 
Y la otra, su vida de esclavo en tierra extraña, pero que en ambas mantuvo el honor, ya que en él se puede ver:
Una influencia piadosa
Honradez en los negocios
Resistencia a la tentación
Gracia Divina
Circunstancias providenciales
Honra a Dios
Revelaciones divinas

José fue vendido a Egipto por sus hermanos, y luego fue encarcelado debido a la acusación falsa de la esposa de Potifar, el capitán de la guardia, pero Dios estaba con Él. Después, Faraón soñó, pero nadie aparte de José pudo interpretar sus sueños.  Faraón se dio cuenta de que el Espíritu de Dios estaba con él y que él era discreto y sabio, así que Faraón le puso sobre toda la tierra de Egipto (Gn 41:38-41).

En la tierra de Canaán:
No es fácil vivir en un ambiente donde diez de sus hermanos lo odiaban a muerte y lo miraban con desprecio.  Las escrituras dicen que se dirigían a él en forma descortés.

La vida de José es una vida de confianza, una vida en la que uno confía en Dios en todo lo que atañe a su supervivencia.  Solo la confianza en Dios hace que un hombre pueda vivir limpio de todo resentimiento y malicia, y ésta es la clave de lo fructífero que era José y de su victoria. Pareciera  que para él,  el amor de su padre Jacob estaba por encima del odio y el resentimiento de  sus diez hermanos.

Sus sueños y sus visiones anunciaban que él ocuparía un lugar importante en  el plan de Dios y que por ende se iba a encontrar con muros muy fuertes, pero que el pasaría por encima de ellos. “una rama fructífera junto a una fuente, cuyos vástagos se extienden sobre el muro”. Fue lo que profetizó su padre Jacob. Génesis 49:22.

En Egipto: En la tierra de Egipto paso la mayor parte de su vida. Su juventud y su vejes la pasó en tierra extraña, su juventud la paso como siervo y esclavo de personas diferentes a su raza y a su cultura, de ahí que fue muy difícil el camino que le tocó a José. Pero como dice la escritura Dios estaba con él y por eso todo lo que hacía prospera, y esto producía gracia y admiración por sus superiores. A los 30 años de edad llegó a ocupar el segundo cargo político en importancia en Egipto, solamente el faraón estaba sobre él.  Pero a pesar de ello no se enalteció, sino que por el contrario mostró ser una persona humilde y compasiva.

ASPECTOS POSITIVOS:
Siempre quiso estar en las cosas de Dios.  Siempre quiso hacer las cosas en forma perfecta. Se sometía a las autoridades con facilidad.  Era muy sincero, lo que pensaba lo comentaba con las personas involucradas y era libre de todo resentimiento. El personaje  que más se parece a Cristo. La biografía de José indica que él no tenía defectos y era completamente perfecto. José nos muestra el aspecto de un santo maduro.

ASPECTOS NEGATIVOS:
La sobre protección evidente de su padre, le produjo una discriminación por parte de sus hermanos.  El quedar huérfano de madre a muy temprana edad pudieron influir en el apego a su padre y por ende hacer más difícil adaptarse a la nueva situación.

El vivir su niñez en un hogar con hermanos de diferentes madres hace más difícil la relación y comprensión entre ellos.

LOS AMIGOS DE JOSÉ
Los amigos de José eran sus padres; el terrenal Jacob y el espiritual el Señor.  Ellos eran su confidente, su apoyo, su apego y su esperanza.

Fuera de ellos, la escritura  no muestra más amigos aunque estuvo rodeado de mucha gente.  El estar rodeado por la gracia de Dios hizo que se le acercara personas de toda índole, pero finalmente éstos terminaron siendo traidores, ingratos y utilitaristas.
La vida de José es el reflejo más claro de la vida humana del Señor Jesús, su fidelidad, su amor y compasión aún por sus propios enemigos. Y es la promesa de que los seres humanos que seamos tratados por El podemos obtener su vida, llenos de paz y libres de todo resentimiento.

CONCLUSIÓN
La vida de José, nos enseña muy claramente lo que es la vida de la iglesia y el servicio a Dios.
A través del tratamiento personal y familiar que le tocó pasar, aprendió lo que es la fidelidad a Dios y el perdón a los hermanos.  Solamente las personas tratadas por Dios, están en la capacidad de esperar en Dios y brindar con alegría lo que tenemos a los demás. Esa sería la razón de la estadía en esta tierra y la preparación para entrar en el cuerpo de Cristo.

TALLER
Explique por que José recibió más bendición que sus hermanos (doble porción) Génesis 48:22 y que significa esa doble porción.

¿Que relación tiene  la copa de José con la copa del Señor Jesús en Getsemaní? Mt 26.39.

Explique a la luz de la palabra por que José dio a Benjamín su hermano menor, cinco porciones más de alimento, trescientos piezas de plata y cinco prendas de vestir más que sus otros hermanos?.

GLOSARIO
Presagio: Predestinación.  Hechos anticipados, profecías.
Nómada: que no tiene lugar fijo de vivienda.
Concubina: Mujer que se une al hombre sin el compromiso legal del matrimonio.
Madrastra: Mujer que cuida hijos que son  de su marido.

BIBLIOGRAFÍA
Biblia de estudio de Thompson 1960
Biblia Reina Valera 1960
Biblia las Américas  

Mayordomía Avanzada

CENTRO DE FE Y ESPERANZA NOROCCIDENTE
ESCUELA DE FORMACIÓN  CRISTIANA Y DISCIPULADO
NIVEL: TESIS - MAYORDOMÍA  AVANZADA.

PROFESOR: Darío Rodríguez
Textos Bíblicos: Mateo 20:8; Lucas 12:42: Lucas 16:1-15: Efesios 1:9-10; efesios 3:9-11 efesios 2:6: 1 Corintios 9:16-17;1 Timoteo  1:3-4. Génesis 1:1-26 Romanos 9:21-23 y muchos más.
Miremos lo que dice el Señor en Lucas 12:42-48 “Y el Señor Dijo: ¿Quién es, pues, el mayordomo fiel y prudente a quien su señor pondrá sobre sus siervos para que a su tiempo les de sus raciones?
Dichoso aquel siervo a quien, cuando su señor venga, lo encuentre haciendo así.  De verdad os digo que lo pondrá sobre todos sus bienes. 
Pero si aquel siervo dice en su corazón: mi señor tardará en venir; y empieza a golpear a los criados  y las criadas, y a comer, beber y a embriagarse; el señor de aquel siervo llegará un día, cuando el no lo espera y a una hora que no sabe, y lo azotará severamente, y le asignará un lugar con los incrédulos. Y aquel siervo qué sabía la voluntad de sus señor, y que no se preparó, ni obró conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes; pero el que no la sabía, e hizo cosas que merecían castigo, será azotado poco. A todo el que se le haya dado mucho, mucho se demandará de él; y al que mucho le han confiado, más le exigirán”.
El texto Bíblico nos dice que el mayordomo es una persona que no tiene nada. Es una persona que fue escogido e instruido por otra que  posee riquezas, y que depositó la confianza  en  él entregándole  su riqueza para que las REPARTIERA EQUITATIVAMENTE DURANTE UN TIEMPO DETERMINADO.
El mayordomo generalmente realiza su labor en el campo, en la zona rural, por tanto las riquezas son naturales, especialmente alimentos naturales, no fabricadas ni transformados por el hombre. Esto es muy significativo porque si lo vamos a ver bajo la luz de la Palabra de Dios, entonces  que nuestro pensamiento vuele con alas doradas y se pose en el comienzo; seis mil y algo más de años atrás, en Génesis 2:8. Y disfrutemos la dulce aroma de sus praderas y respiremos el fresco y suave aire de la tierra original: “al oriente”, lo cual se refiere a la dirección de la gloria resplandeciente porque la luz gloriosa del sol viene del oriente Ezequiel 43:2. “En Edén”. En hebreo la palabra Edén significa delicia.  Por tanto Edén es un lugar placentero, un lugar de deleite y de esparcimiento.  En “un huerto” un lugar que no solo es agradable y hermoso, sino también un lugar donde crecen cosas. Un huerto no es un patio donde se juega, ni una fábrica donde se trabaja, ni una escuela donde se estudia, ni un hospital donde se es aliviado, ni una catedral donde se adora.  Un huerto es un lugar en el cual se cultiva, un lugar para producir vida. Con “todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer”. Para la vida y el deleite del hombre.  En el centro del huerto el Árbol de la vida y en cualquier otro lugar, el árbol de la ciencia del bien y del mal.  Además el huerto permanecía siempre fresco porque un río lo regaba y se repartía en cuatro brazos. Entonces podríamos decir que la función del mayordomo según el texto Bíblico es una función sencilla y placentera que se basa en DISPENSAR O DISTRIBUIR RIQUEZAS (LA PALABRA DE DIOS COMO ALIMENTO) EN PORCIONES OPORTUNAS Y DURANTE UN TIEMPO DETERMINADO.
La Santa Biblia nos dice que Dios es rico como alimento para nosotros.  El Señor Jesús declaró que El  es el pan de vida (Juan 6:48), y el apóstol Pablo dijo que a él se le había encargado que predicara las inescrutables  riquezas  de Cristo (Efesios 3:8) Cristo es vida, y sus riquezas son inescrutables. Todas estas riquezas  de vida han de ser dispensadas en sus creyentes. Pablo  fue comisionado para ser un dispensador  de estas riquezas, es decir un mayordomo.  En el N. T. él debía ser un mayordomo, de la misma manera que en el A.T.  José fue un gran mayordomo  que distribuía el rico suministro de vida  (trigo) de la casa de Faraón a toda la gente hambrienta.
Como vamos a hablar de Mayordomía AVANZADA, entonces utilicemos esta  palabra avanzada para hablar de Economía, que es un término más macro y mas común entre ustedes, pero sin dejar a un lado el significado de mayordomía. Solamente vamos a introducir una  variable muy importante en la administración secular, el  VALOR, cuantificado por el factor DINERO, y esto solo como para tener una idea de cuanto puede valer la obra de Dios aunque como dijo el apóstol Pablo, es  ridículo comparar los sufrimientos de este mundo con las glorias venideras.  Romanos 8:18
La Palabra que en griego significa economía es oikonomía.  Esta palabra griega se compone de dos vocablos: óikos, que significa casa o familia y nómos, que significa ley.  Una economía es una ley domestica, una administración familiar, y así seguimos sin salirnos del texto base.  Teológicamente  esta administración familiar tiene como fin la realización del propósito de Dios.
La economía de Dios es el tema central de toda la Biblia, y sin embargo, es muy misteriosa.  Estaba escondida en Dios en la eternidad pasada y continua escondida en Dios por los primeros cuatro mil años de la historia de la humanidad.  Desde los tiempos de Adán hasta los tiempos de los apóstoles, la economía de Dios no había sido revelada al hombre.  Un día el Señor llamó a un hombre que tenía por nombre Saulo (más tarde, Pablo).  El Señor lo regeneró y le mostró la encomia de Dios.  El apóstol Pablo nos dijo que la economía de Dios había estado escondida en Dios desde los siglos (esto es, desde la eternidad) y durante los siglos pasados (Efesios 3:9).  Fue Pablo el que empezó a ver algo escondido en Dios, algo en el corazón de Dios que nunca había sido revelado a los hijos de los hombres.  Pablo recibió una revelación de este misterio, y en sus catorce Epístolas, la economía de Dios es recalcada, enfatizada y desarrollada al máximo.
En 1 Timoteo 1:3-4 Pablo nos dice que los ministros y los maestros neo testamentarios solo deben enseñar una cosa, la economía de Dios.  El dispensar de Cristo en la Iglesia.  Enseñar  cualquier otra cosa  es enseñar diferente doctrina.  Como dice el texto base, “Y que no se preparó” o sea que es responsabilidad del ministro instruirse en la palabra de Dios para ejercer bien su labor.  El cristianismo ha sido dividido principalmente por causa de diferentes  enseñanzas, sin embargo en la Biblia no hay más que una enseñanza principal: La enseñanza de la economía de Dios.  En este nivel veremos en parte como se desarrolló la economía divina en la creación de Dios.

EL DESEO Y EL PROPÓSITO DE DIOS  (Génesis  1:1   2:3)
“Y aquel siervo qué sabía la voluntad de su señor” En el corazón de Dios había un deseo, y de este deseo, Dios hizo una voluntad (realizó el deseo) y de esa voluntad hizo un propósito.  La obra creadora de Dios no solo cumple Su deseo y Su propósito, sino que también revela el deseo que El  tiene en el universo y manifiesta su propósito en la eternidad.  Todo lo que hacemos expresa nuestro deseo.  A pesar de nuestro silencio, lo que hacemos manifiesta nuestro propósito.
Cuando Dios creó los cielos, la tierra llena de tantas cosas, y finalmente al hombre a Su propia imagen y con autoridad sobre todas las cosas creadas, El tenía ciertamente un deseo y un  propósito.  
Según Efesios 1:5,9, el motivo de la creación original de Dios fue su deseo y su beneplácito.  Dios llevó a cabo la creación original para cumplir su deseo y satisfacer su beneplácito. El  deseó crear y le agradó hacerlo; por lo tanto, El lo hizo para complacerse a Sí mismo.  El hombre también realiza obras para complacerse a sí mismo.
Existen dos aspectos en el propósito de Dios al crear:
·         Primero, el propósito de Dios en Su creación es GLORIFICAR A SU HIJO (Col. 1:15-19).  Aunque no encontramos en Génesis 1 y 2 la expresión Hijo de Dios ni el nombre Cristo, vemos en Romanos 5:14 que Adán prefiguraba a Cristo.  Adán, creado a la imagen de Dios, tipificaba a Cristo.  En Adán podemos ver algo de Cristo.  El propósito de Dios en Su creación consiste en glorificar a Su Hijo Jesucristo.
·         Segundo, La creación manifiesta a Dios mismo.  Los cielos y la tierra nos dan a entender algo de Dios, y el hombre nos muestra algo de Dios.  Dios es manifestado en el hombre, particularmente por medio de Cristo Su Hijo.  Cristo es la corporificación de Dios (Col. 2:9).
¿Por qué creó Dios los cielos? ¿Cuál es Su propósito?  Si leemos la Biblia con atención, veremos que los cielos existen por causa de la tierra.  Aun los científicos pueden comprobar eso.  Por tanto, muchas cosas que pertenecen a los cielos  son indispensables para la tierra: El resplandor del sol, el agua y el firmamento son vitales para la tierra.  Entonces  ¿para qué sirve la tierra?   La Biblia enseña que la tierra existe para el hombre.  Zacarías 12:1 dice que Dios extendió los cielos, fundó la tierra y formó el espíritu del hombre.  Los cielos fueron creados para la tierra, la tierra para el hombre, y el hombre para Dios.  Dios creó al hombre como entidad corporativa para que lo contuviera a El, lo expresara y lo glorificara.
La creación declara la gloria de Dios, y demuestra por ende que El existe.  Los cielos declaran la gloria de Dios, y el firmamento, el espacio, muestra la obra de Sus manos (Salmos 19:1-2).  Aunque el poder  divino y la Deidad son invisibles, el hombre puede entenderlos mediante las cosas hechas.   El hombre puede entender y no tiene excusa (Romanos: 1:20). Considere la creación; ¿cómo podría uno decir que Dios no existe?
Hablar de economía en términos humanos tiende a ser dispendioso y exige un gran esfuerzo  por parte del hombre, y en muchos casos no es posible realizar lo que la mente del hombre desea por que carece de poder y de recursos. Sin embargo se han realizado  megaproyectos de gran envergadura.
Pero comparado con la obra de Dios se queda imperceptible ya que no cabe en la mente del hombre el calcular el inmenso valor  que ello representa.  A manera de ejemplo y en forma comparativa vamos a desarrollar nuestro tema con base en un proyecto humano.





PROYECTO HUMANO
PROYECTO DE DIOS



OBRA
 2 Torres
Hombre a Imagen y Semejanza de Dios
PLAZO
5 Años
6 Días  (6.000 años del Hombre)
FECHA INICIO
Ene. 01/12
Génesis 1:1
FECHA TERMINACIÓN
Ene. 01/17
Apocalipsis  22.21
INVERSIÓN  (MILLONES)
998.630
???????
CONSTRUCTOR
Inv. A & Z
Dios Triuno

DESARROLLO DEL PROYECTO.
FECHA DE INICIACIÓN: Génesis 1:1
Adecuación y preparación del terreno (escenario).   Plazo 6.7 días
En el principio”. Génesis 1:1ª En la biblia la frase “en el principio” se usa de dos maneras, la primera vez en Génesis 1:1 y la segunda vez en Juan 1:1. El principio mencionado en Juan  1:1 fue anterior al principio mencionado en  Génesis. El principio mencionado  por Juan es el principio en la eternidad, un principio sin ningún comienzo.  El principio de génesis 1 fue el comienzo del tiempo, el cual empezó con la creación.  Juan se refiere a la eternidad, mientras que Génesis se refiere al tiempo.
“Creó”  Génesis 1 y 2  usa tres verbos distintos  acerca de la creación y la restauración: Crear, hacer y formar.  Crear significa traer algo a la existencia  de la nada.  Solo Dios puede crear.  Nosotros no podemos crear.  Solo podemos hacer.  Hacer significa usar algo que ya existe para producir algo distinto.  Dios no creó la luz en el primer día, ni creó la tierra en el tercer día, porque la luz ya existía y la tierra se encontraba sepultada bajo las aguas profundas.  En el primer día Dios no creó sino que mandó. Dios dijo sea la luz, y la luz fue. En el tercer día, Dios mando que la tierra sepultada saliese de las aguas muertas.  Esto no fue un acto de creación, sino algo que  hizo.  Más adelante, Dios dio al hombre un cuerpo físico.  Fue una formación.  Dios formó al hombre del polvo.
La obra creadora de Dios se halla en el versículo 1 y su obra de restauración empieza en el versículo 3.  No dice que Dios  hizo los cielos, ni que Dios formó la tierra.  Dice que Dios creó los cielos y la tierra.
Pues bien queridos estudiantes como ustedes pueden observar estamos utilizando una palabra que no está en la biblia textualmente  pero que se da a entender y es la palabra restauración,
Restaurar significa que algo terminado se deterioró y por tanto hay que volverla al estado inicial.
“Y la tierra estaba desordenada y vacía”. La creación del versículo uno, en el versículo  dos nos dice que llegó a ser un desorden y estaba deshabitada, lo que indica que entre  el versículo uno y el versículo dos ocurrió algo.  Un juicio de Dios. Jeremías 4:23, Isaías 34:11
Un Dios tan grande y tan perfecto no iba a crear algo desordenado y vacío, esto nos lo confirma Job 38:4-7 cuando dice que cuando Dios creó la tierra todas las estrellas del cielo lo alabaron y los ángeles gritaron de gozo. Debió ser algo maravilloso,  Isaías 45:18,  nos dice que la tierra se hizo para ser habitada por tanto, lo de desordenada y vació se debió a un acontecimiento antes de génesis, y del cual aparece en varios libros de la Biblia como Ezequiel 28, Isaías 14:12, Juan 12:31, Efesios 2:2, Judas 9,  apocalipsis 20, entre otros pero esto sería otro tema muy extenso que ahora por falta de tiempo no podemos tratar.
Lo que deseo resaltar es que la adecuación del escenario  consta de una restauración y una creación adicional,
Es importante que consideremos la Biblia  no como un relato de la creación, ni un relato histórico, ni un relato de ninguna clase. La Biblia en su totalidad es un libro de vida.  Toda la Biblia está centrada en la vida.  Si leemos el primer capitulo de Génesis  con detenimiento y recibimos la luz del Espíritu Santo, nos daremos cuenta de que es un capitulo que trata exclusivamente de la vida.  Fue escrito desde el punto de vista de la vida.
Ustedes dirán que la palabra vida no se encuentra en este capitulo.  Es cierto. Pero podemos encontrar muchos puntos que pertenecen a la vida. Cuando Dios restauró la tierra en el tercer día, se produjo toda clase de vida vegetal.  Luego se manifestó la vida animal en el agua, la vida animal en el aire, la vida animal sobre la tierra, la vida humana y, finalmente, en el capitulo dos, la vida divina. Por tanto el centro de estos dos capítulos es la vida. Con esto podemos entender el relato de Génesis 1.
DÍA 1
El Espíritu de Dios vino: la creación original de Dios fue arruinada por la rebelión de Satanás y luego juzgada por Dios mismo.  Después del Juicio de Dios, solo quedaron tinieblas sobre la faz del abismo.  Eso presenta una condición de muerte.  En medio de dicha  condición la Biblia dice: “Y el espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”. Esto es maravilloso. El Espíritu se cernía igual que una gallina se cierne sobre sus huevos para empollarlos.  Cuando la Biblia empieza a hablar del Espíritu, no dice: el poder del Espíritu, la potencia del Espíritu, sino “El Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”.  Esto indica que  El se estaba preparando para generar vida.  Necesitamos ver que lo que consta en génesis 1 se relaciona con la vida, con el evangelio de Dios y con lo espiritual.  Tenemos una clara evidencia de esto en segunda de Corintios 4:6. Pablo dice: “El mismo Dios que dijo: De las tinieblas resplandecerá la luz, es el que resplandeció en nuestro corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo”.  Esto se refiere indudablemente al capitulo uno de Génesis.
Debemos recordar la condición en que estábamos antes de ser salvos.  Estábamos desolados y vacíos, nuestras vidas carecían de sentido, y estábamos rodeados de tinieblas y de muerte.  Dentro de nosotros había un abismo, un pozo sin fondo.
Pero un día, una persona viviente empezó a moverse sobre nosotros, a operar dentro de nuestro corazón, a moverse sobre la muerte y el abismo que estaba dentro de nosotros.  No se trataba de algo psicológico ni ético, sino de una persona viviente y activa dentro de nosotros, que laboraba con ternura y delicadeza.  Esta es la obra del Espíritu Santo que se mueve y que regenera.  Esta venida es el primer requisito para generar vida. Juan 18:11; Juan 3:6-7.
La Palabra vino: La palabra de Dios vino a traer luz.  Este es el segundo requisito para generar la vida. “Y Dios dijo: sea la luz”.  La palabra divina siempre produce luz. Considere su propia experiencia.  Primero, el Espíritu se movió sobre usted.  Luego le habló.  Por medio de su palabra, usted recibe una palabra viva, y esta lo ilumina en su interior. 
El Señor Jesús dijo que todo el que oye su palabra y cree tiene vida.  Juan 5:24. Santiago 1:18 declara que Dios nos regenera por su Palabra.
 La Luz Vino: Ahora llegamos al tercer requisito para generar la vida.  La luz siempre disipa las tinieblas.  Cuando viene la luz, las tinieblas huyen.   La luz es Cristo, el Verbo vivo de Dios.
Debemos recordar las tres venidas: El Espíritu de Dios; el Verbo de Dios, y la Luz y estos tres producen tres separaciones que proporcionan el crecimiento en vida: La luz se separó de las tinieblas, las aguas de arriba se separaron de las aguas de abajo, las aguas de abajo se separaron de la tierra seca.
La separación entre la luz de las tinieblas: La primera separación fue entre la luz y las tinieblas.  Este fue el cuarto requisito para generar la vida.  Esa separación tuvo como fin mostrar la distinción entre  el día y la noche, apartando así la luz. Esto es difícil de entender, así que usaremos un ejemplo para aclararlo.
Inmediatamente después de ser salvo, usted no tenía discernimiento y no podía distinguir entre la luz y las tinieblas.  Antes de ser salvos, no teníamos ni un solo día; vivíamos en una noche de veinticuatro horas.  Gradualmente se produjo una separación dentro de usted, y tuvo el discernimiento de decir; esto es luz y aquello es tinieblas. Guardaré la luz y desecharé las tinieblas.  Desde el día de nuestra salvación, algo empezó a amanecer. Es el día. En 2 de Corintios 6:14 Pablo pregunta: ¿Qué comunión tiene la luz con las tinieblas?  Dios separó la luz de las tinieblas; así que no intente mezclarlas. Todo esto ocurrió  en el primer día.
DÍA 2
La separación entre las aguas que están bajo la expansión de las que están arriba de la expansión: Pasamos al quinto requisito para generar vida. Las aguas que están sobre la expansión deben ser separadas de las aguas que están por debajo de la expansión resulta bastante subjetivo.  Necesitamos una segunda separación; separar lo celestial de lo terrenal. Después de ser salvos, no solo tenemos luz dentro de nosotros, sino también aire, expansión.  Algo ha entrado en nosotros  para separar lo celestial de lo terrenal, las cosas de arriba las que Dios aprueba, de las cosas de abajo, las que Dios reprueba.  Después de ser salvos y de avanzar con el Señor experimentaremos la cruz. La cruz hace una separación.  Separar lo natural de lo espiritual, lo santo de lo vil, y lo celestial de lo terrenal.  Hebreos 4:12 nos  revela que la Palabra  viva puede separarnos hasta el punto de partir nuestra alma y nuestro espíritu.
DÍA 3
La separación entre la tierra y las aguas: El día de resurrección, surgió la tierra seca que estaba debajo de la expansión, para que se generase la vida. Este es el sexto requisito para generar la vida.  En Jeremías 5:22 descubrimos que Dios trazó límites al mar.  En toda la Biblia, el mar representa la muerte, y la tierra representa a Cristo mismo.  La Biblia nos dice que al final, después de que Dios haya laborado en muchas generaciones, el mar será eliminado.  Apocalipsis  21:1.  La tierra seca surgió para producir vida, para generar vida.  En el tercer día, Cristo salió de la muerte en resurrección con el único fin de generar vida.
La vida vegetal es generada: La vida vegetal fue generada en la tierra.  La vida inferior, una vida sin conciencia de sí, llegó a la existencia.  Esta es la obra generadora de vida y sucedió el tercer día, después de que la tierra saliera de las aguas de muerte.  En aquel tiempo, no había ningún crecimiento de vida, sino solo la forma más inferior de vida, una vida que no estaba consiente de sí.  Si hablamos al pasto o a los arboles, el pasto no podrá entender y los arboles no reaccionarán, por no tener ningún sentimiento, ninguna percepción de sí.  No tienen ningún  sentimiento, pensamiento ni voluntad porque son vidas desprovistas de conciencia.  Esta es la vida más inferior de todas.

DÍA 4
Aparecen los portadores de luz: En el cuarto día, no vemos el crecimiento de vida, sino la aparición de luces firmes y bien cimentadas.  Aunque la luz apareció el primer día, no era tan prevaleciente, ni tan firme.  En el cuarto día, no solo vinieron las luces, sino también los portadores de luz: el sol, la luna y las estrellas.  Este es el primer requisito para el crecimiento de vida.  Aunque tengamos la luz del primer día, necesitamos que algo suceda en el cuarto día.  Ustedes y yo necesitamos recibir luminares más elevados, más completos, más estables, más ricos y más disponibles. Malaquías 4:2 Nos revela que Cristo es el sol de justicia y que sus alas traen sanidad.  Su resplandor son sus alas, y con el resplandor viene la sanidad.  El señor Jesús compara también a los santos vencedores con el sol. Mateo 13:43.  Ellos son uno con el Señor hasta el punto de resplandecer como el sol.   
Entonces, ¿quien es la luna? La luna es comparada con la iglesia.  Aunque es difícil encontrar un versículo bíblico que indique que la luna es la iglesia, tenemos una base para afirmar que la iglesia es la luna.  Recuerden el sueño de José en el que vio el sol, la luna y las estrellas. Génesis 37:9-11.  El sol era su padre, la luna era su madre, y las estrellas sus hermanos.  Basándonos en este hecho, podemos decir que la iglesia como esposa, la novia de Cristo, es  representada  por la luna. Hoy en día la iglesia es representada por la luna. ¿Qué es la luna? La luna es un astro que no tiene luz propia pero refleja la luz.  La iglesia por sí sola no tiene luz; pero la iglesia fue hecha de tal manera que reflejara la luz de Cristo. Cantares 1:5ª dice de la novia: “Soy morena pero preciosa” y el versículo 6 dice: “No te fijes en que soy morena, porque el sol me ha quemado”.  Además, la luna solo puede reflejar luz durante la noche.  Hoy en día, en la edad de la iglesia, estamos en el período nocturno.  Mire el mundo.  ! Cuan oscuro  está ¡Aunque la iglesia se encuentra realmente en la noche oscura (las iglesias locales son los candeleros que resplandecen en esta noche oscura, Apocalipsis 1:20.  Ella puede reflejar la luz de Cristo.  Cantares 6: 10 hablando de la iglesia dice: “Quién es ésta que se asoma como el alba, hermosa como la luna llena,…No obstante, con frecuencia la iglesia (igual que la luna) no es muy estable y pasa por altibajos.  La iglesia puede ser la luna llena, la media luna o la luna nueva. Cuando no hay luna las estrellas resplandecen.
Las estrellas simbolizan a Cristo y a los santos vencedores. Aunque Cristo es el verdadero sol, El no aparece como el sol durante esta edad nocturna.  El resplandece como una estrella, como la estrella resplandeciente de la mañana Apocalipsis  22:16b.  Cristo mismo es una estrella.  Los santos vencedores también son estrellas .Mateo 13:43.   Ellos son uno con el Señor hasta el punto de resplandecer como el sol algún día, igual que El.  En 2 de Pedro 1:19 se nos exhorta a prestar atención a la Palabra segura hasta que se levante dentro de nosotros la estrella de la mañana, la cual es Cristo.
No solamente tenemos el sol, la luna, sino también las estrellas, no solamente tenemos a Cristo y la iglesia, sino también a todos los santos vencedores.  Daniel 12.3 dice que aquellos que vuelven muchos a la justicia resplandecen como estrellas.  Si vamos a ayudar a la gente a ser salva, si vamos a volver a la gente de las tinieblas a la luz, si vamos a recobrar a todos los descarriados, debemos ser las estrellas resplandecientes.  El Señor Jesús en Mateo 5:14 dijo que los santos son la luz del mundo.  Y el apóstol Pablo dijo en Filipenses 2:15 que los santos resplandecen como luminarias en el mundo.
 Para gobierno
Las luces que Dios hizo en el cuarto día fueron establecidas para “señorear en el día y en la noche” con su resplandor.  Donde hay resplandor, hay gobierno, hay autoridad.  Las tinieblas traen confusión, pero la luz regula.  Si estamos en un cuarto oscuro, tropezaremos. Sin luz no hay dirección ni gobierno ni discernimiento.  Pero si nos encontramos bajo el resplandor de la luz puedo discernir el camino que debo seguir.   Para crecer en vida necesitamos el gobierno y la reglamentación de las luces del cuarto día.
Para señales
El sol, la luna y las estrellas son señales.  Estas señales sirven principalmente mientras viajamos.  Antiguamente los marineros navegaban guiados por las estrellas.  Hoy en día conducimos nuestros automóviles conforme a las señales de tránsito.  Por lo tanto las señales sirven para viajar. La Biblia está llena de señales y en muchas ocasiones  no las podemos ver ni entender y no avanzamos por que no tenemos luz. Mateo 16:1-4; Mateo 24:3; Apocalipsis 12:1
Para estaciones
Las estaciones propician el crecimiento. Si usted es agricultor, debe conocer las estaciones. ¿Sembraría usted la semilla en invierno o descansaría en verano?. Eclesiastés 3:1-8 nos dice que hay un tiempo para sembrar y un tiempo para cosechar.  Las estaciones nos indican cuando debemos arar, cuando sembrar, cuando cosechar, y cuando descansar.  Las estaciones se designan por los meses, y los meses son determinados por la luna.
Debemos leer varios versículos en Levítico sobre este punto (Lv. 23:2,5, 6,24,27,34,39,41).  Estos versículos indican que en el primer mes del año el pueblo de Israel celebraba una fiesta.  La fiesta se relacionaba también con las estaciones.
En el primer mes se celebraba la fiesta de la pascua.  Después venía la fiesta de los panes sin levadura, luego la fiesta de las primicias, y después la fiesta de las siete semanas, llamada la fiesta de Pentecostés. Estas cuatro fiestas se celebraban durante la primera mitad del año.  En el primer día del séptimo mes, tenían la fiesta de las trompetas, y en el decimo día del séptimo mes, la fiesta de la expiación.  Celebraban además la fiesta de los Tabernáculos en el decimoquinto día del séptimo mes.  Cada una de estas siete fiestas se celebraba conforme a los meses.  Sin un tiempo de crecimiento, usted nunca podría celebrar una fiesta.
En tiempos de fiesta, el pueblo de Israel traía sus riquezas: vacas, corderos, uvas, y todos los productos del crecimiento.
La fiesta de los tabernáculos era particularmente una fiesta en la que se disfrutaba la cosecha.
Jeremías 8:7 Habla de la cigüeña que conoce el tiempo señalado para volar.  También habla de la tórtola, la grulla y la golondrina, que conocen su tiempo, su estación.  Sin embargo hay muchos cristianos que no tienen ninguna estación: ni primavera, ni otoño, ni verano, ni invierno.  En cierto sentido, pasa lo mismo cada día.  Por consiguiente, no tienen ninguna posibilidad de crecer ni de festejar, porque carecen de las lumbreras del cuarto día.
Para  días.
Tanto los días como los años están relacionados con el sol.  La tierra pasa por dos clases de movimiento en relación con el sol: la rotación de cada día y la traslación de cada año.  La vuelta que da en un día es llamada rotación; el movimiento que lleva a cabo en un año se llama traslación.  Todos sabemos que la rotación de la tierra se efectúa en un día y que la traslación sucede en un año.  Las palabras “para días”(Génesis 1:14b) significa que la tierra gira continuamente para crear nuevos comienzos.  Cristo, como sol, nos da un nuevo comienzo día tras día.
En Números 28:3-4, descubrimos que cada mañana debemos presentar holocausto.  Cada día es un nuevo comienzo.  Lamentaciones 3:22-23 revela que las misericordias y compasiones del Señor  son nuevas cada mañana.  En 1 Tesalonicense 5:4-8 se nos dice que no somos hijos de la noche, sino hijos del día.
Para años.
Las revoluciones anuales de la tierra alrededor del sol producen principios más importantes.  Esto es verdaderamente maravilloso.  Estamos en Cristo y estamos en la iglesia.  Por consiguiente, tenemos el sol y la luna, que nos traen las estaciones, los días y los años.
Cuando el pueblo de Israel salió de Egipto, el Señor le dijo que ese sería el principio de un nuevo año (Éxodo 12:2).  Cuando fuimos salvos, aquello también fue el comienzo de un nuevo año, el año de nuestro renacimiento, una verdadera revolución en nuestra vida.
Génesis 8:13 nos dice que Noé volvió a la tierra el primer día del primer mes.  El tuvo un nuevo comienzo el primer día del primer mes, otro comienzo en la nueva tierra.  Éxodo 40:2,17 revela que el tabernáculo fue erigido el primer día del primer mes, otro comienzo.  ¿Por qué Dios no ordenó al pueblo que levantara el tabernáculo en el vigésimo noveno día del cuarto mes, sino en el primer día del primer mes? Para marcar un nuevo comienzo.  En 2 Corintios 29:17 y Ezequiel 45:18 se nos dice que el pueblo purificaba y santificaba el templo en el primer día del primer mes.  El regreso de Babilonia empezó el primer día del primer mes, según Edras 7:9.  Todos los cristianos necesitan estos cuatro comienzos: La llegada a la nueva tierra, el levantamiento del tabernáculo de Dios, la purificación del tiempo de Dios, y el regreso del cautiverio.  Todas estas cosas son nuevos comienzos en la vida cristiana, los cuales son necesarios para el crecimiento en Cristo y deben producirse en el primer día del primer mes.
DÍA 5
Los seres vivos generados: Aunque todas las especies de la vida animal tienen cierto nivel de conciencia, algunas son más elevadas y otras menos.  Primero se mencionan los peces, la vida animal que tiene la conciencia más rudimentaria.  Supongamos que algunos peces nadan en un rio y nosotros nos acercamos a ellos.  Se asustaran y huirán.  Pero si esparcimos comida en el agua y no alejamos. Todos los peces regresaran.  Esa vida es más elevada que la vida de los arboles y que la vida vegetal. Ezequiel 47:7,9.
Después de los peces fueron creadas las aves, las cuales vuelan por el aire. La vida de las aves es más elevada que la vida de los peces.  Los peces pueden vivir en las aguas de muerte, pero las aves pueden trascenderlas.  Cuando el pecado lo aceche usted puede volar, huir.  El señor Jesús dijo a Pedro que sería pescador de hombres.  Mateo 4:19.  Al decir esto el Señor Jesús, comparó a los hombres con los peces del mar.  Tenemos también Isaías 40:31 donde vemos que aquellos que confían en el Señor serán como las águilas que se elevan y se remontan por encima de las cosas.  Podemos hallarnos en toda clase de situaciones, pero con un poco más de crecimiento no solo sobreviviremos en circunstancias adversas, sino que las trascendemos.  Nos alejamos y nada nos puede afectar.  Un águila puede elevarse y remontarse sobre los obstáculos de esta tierra.  Podemos ser águila.  Esta es la segunda etapa de crecimiento de vida.  Esto es maravilloso, pero todavía hay más.

DÍA 6
Generación de los seres vivos que andan sobre la tierra: En el sexto día llegó a la existencia la vida más elevada con la conciencia más desarrollada.  Esta vida puede realizar obras sobre la tierra.  Génesis 49:9 habla del león, comparando a Judá con un león que puede llevar a cabo muchas cosas y cargar su alimento en la boca.  En 1 de Samuel 6:7, 12ª se habla de dos vacas usadas para tirar el carro que transportaba el arca. Estos versículos muestran que los animales y el ganado pueden realizar tareas sobre esta tierra. Después de crecer más y más en vida, empezaremos a ver que escaparse no constituye una vida más elevada.  Entenderemos que debemos quedarnos en la tierra a fin de producir leche para nuestros queridos parientes y llevarlos a cuestas. Cuando lleguemos a esta etapa, si su querida esposa o esposo le causa disgustos, usted no contestará nada.  Simplemente la llevará sobre sus hombres como una carga.
En 1 de Samuel 6 vemos un carro que lleva el arca del Señor.  Usted necesita llevar parte del peso del arca.  Debe hacer algo, y desarrollar una actividad sobre esta tierra.  No huya.  La que llaman vida celestial no es la vida más elevada.  Cuando usted llega a ser muy celestial, debe volver a la tierra.  No se limite a elevarse; más bien crezca de tal modo que descienda.
El Señor Jesús era Dios, pero vino a la tierra a ser ganado para cumplir el propósito de Dios.  El vino para ser sacrificado y llevar todas nuestras cargas.  Cada vez que alguien lo perseguía, El llevaba a ese perseguidor sobre sus hombros y decía: “Te llevaré a los cielos”. Esto es maravilloso.
Ahora podemos ver que todo lo mencionado en el primer capitulo de génesis está relacionado con la vida.
Sin embargo, ésta no es la vida que tiene la conciencia de sí más elevada, sino una vida con una elevada conciencia de sí. Con todo esto, y en forma muy resumida, queda terminada la parte de adecuación y preparación del lugar. El escenario universal donde Dios iba a colocar su joya más preciosa.
 Debemos seguir adelante hasta la última parte del sexto día.  Como veremos en el último mensaje de este nivel, al final del sexto día viene la vida que tiene la más elevada conciencia de sí misma, la vida humana, una vida que expresa la imagen de Dios y que tiene dominio sobre todas las cosas para Dios.
                                                                                             
OBRA: HOMBRE A IMAGEN Y SEMEJANZA DE DIOS.  (Génesis  1:26-27)
“Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y ejerza dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra.  Creó, pues Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó”.
Génesis 1:26 revela que hubo un concilio celebrado por la Deidad y entre la Deidad.  (Digo “entre” porque Dios es triuno). Y se tomó una decisión. Este concilio y la decisión tomada en él iniciaron la madurez de vida.  Después de crear el ganado, las bestias y los reptiles en la primera parte del sexto día, Dios no procedió inmediatamente a crear al hombre, sino que tuvo un concilio para hablar del tema.  Dios es uno, sin embargo, el verbo usado aquí es plural.  Esto demuestra que Dios es triuno.  No dice: “Voy a hacer….” La palabra “hagamos” significa tengamos comunión.  Después de crear todo lo que mencionamos anteriormente, Dios necesitaba de todos modos crear al hombre como la vida creada más elevada a fin expresarse a sí mismo y expresar Su imagen y semejanza.  Para cumplir esta obra, necesitamos que el Dios Triuno (el Padre, el Hijo y el Espíritu) obren en el hombre.
Hasta ahora hemos visto ocho puntos sobre la vida.  No lo olviden.  Dios creó el pasto, las hierbas y los arboles al final del tercer día, antes de las lumbreras del cuarto día.  Después de éstas, creó los peces y las aves en el quinto día.  En la primera parte del sexto día, Dios creó el ganado, representado por el buey, las fieras representadas por el león, y las cosas que se arrastran.  Por tanto, hubo tres representantes de la vida vegetal y cinco de la vida animal.  Nos podría parecer que toda la tierra estaba llena de vida.  No obstante, no había una vida madura.
La vida madura en esta tierra se encuentra en la vida humana.  Aun hoy en día, después de seis mil años, ninguna vida sobre esta tierra puede superar la vida humana.  El hombre  fue generado como centro; es una vida más avanzada y tiene una conciencia de sí más elevada.  Esta es la madurez de la vida que tiene  la imagen de Dios y que puede ejercer el dominio de Dios.  En esta tierra el hombre es el centro.  Los cielos son necesarios para la tierra, y la tierra, con toda clase de vida es necesaria para el hombre. Todos sabemos que los minerales son indispensables para las plantas, las plantas para los animales, y las plantas y los animales para el hombre, y el hombre está destinado para Dios.
Los cielos fueron cimentados y la tierra fue preparada.  Todo estaba listo para que el hombre llegase.  Dios no creó el hombre para pedirle luego que esperase a que El cimentara los cielos y preparase la tierra para él.  Por el contrario todo estaba listo.  El hombre vino al final pero era y sigue siendo el centro. El único que tiene la imagen y semejanza de Dios.
DISEÑO. La Biblia nos dice que  Dios hizo al hombre como un vaso Romanos 9:21-23. Lucas 11:39. El vaso es un recipiente, hecho para contener algo. Con razón la primera instrucción que Dios le da al hombre en Génesis 2:16-17 es: “Ten cuidado con lo que comes, porque de ello depende tu vida y lo que  es vas a reflejar”. Dios no hizo al hombre como una herramienta para golpearlo o manipularlo, no.  Lo hizo como el vaso más frágil, pero con la formar de poder recibir a Dios y expresarlo. El hombre con la expresión de Dios está en capacidad de juzgar al enemigo de Dios y recobrar la tierra. Génesis 1:26-27
El hombre que Dios creó era un hombre corporativo.  Dios no creó muchos hombres.  El creó a la humanidad colectivamente en una sola persona, Adán.  El día que Adán fue creado, fuimos creados todos.  Si usted tiene treinta años de edad, no diga que fue creado hace treinta años.  Usted nació hace treinta años, pero fue creado hace seis mil años. Dios no creó un hombre individual, sino un hombre corporativo que lo expresara a El.  En el versículo 26 Dios dijo: “Señoreen”; aunque se trata de un solo hombre, el verbo es plural.  Esto demuestra que ese hombre es un hombre corporativo a Su imagen y semejanza para que éste le expresara.
Génesis 1:26 dice:”Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…” Aquí encontramos dos cosas: La imagen y la semejanza.  Todos los estudiosos serios de la Biblia concuerdan en que la imagen se refiere a  algo interno y la semejanza a algo externo.  Todos tenemos algo interior: el intelecto, la voluntad y la parte emotiva.  Exteriormente, tenemos la semejanza, la forma física.
En 2 Corintios 4:4 y en Colosenses 1:15 se revela que la imagen de Dios es Cristo.  Cristo es la imagen del Dios invisible.  Dios es invisible; no obstante, tiene una imagen.  A Dios nadie lo ha visto jamás, pero Cristo lo ha dado a conocer (Juan 1:18).  Todos nosotros hemos visto a Cristo de un modo u otro.  Pedro lo vio.  Juan lo vio.  Después de su resurrección, lo vieron quinientos hermanos  al mismo tiempo (1 Corintios 15:6).  El es realmente la imagen de Dios.  Hebreos 1:3 declara que Cristo es la imagen visible de la Persona de Dios.  El hombre, por haber sido creado a la imagen de Dios, la cual es Cristo, fue creado a la imagen de Cristo.  Génesis 1:27 dice: “Creó Dios al hombre a su imagen”.  Indudablemente “Su imagen” aquí significa la imagen de Cristo.  Así que el hombre fue hecho a la imagen de Cristo.  Romanos 5:14 revela que Adán, el primer hombre, tipificaba a Cristo, era figura de El.
Usemos un guante como ejemplo.  Un guante es hecho a la imagen y semejanza de la mano.  Tanto la mano como el guante tienen cinco dedos.  El guante fue hecho a la imagen de la mano  para que un día la mano pudiese entrar en el guante.  La mano llena el guante, y el guante expresa la mano.  ¿Por qué fue el hombre hecho a la imagen de Cristo?  Porque Dios quería que algún día Cristo entrara en el hombre y se expresara por medio de éste.  Como les dije antes Romanos 9:21-23 nos revela  claramente que el hombre fue hecho como una vasija, es decir como un recipiente.  El hombre no es ni un cuchillo, ni un martillo, ni una herramienta; es una vasija, un recipiente.  En esta misma referencia también se añade que el hombre fue hecho como vaso de honra para contener a Dios, para contener la gloria de Dios.  En 2 Corintios 4:7 se afirma que tenemos este tesoro en vasos de barro.  Esta vasija es semejante al guante; un día la mano entra en él; el contenido entra en el recipiente.  Somos simplemente una vasija que debe contener a Cristo.
Un día Cristo vino para tomar la semejanza del hombre  (Filipenses 2:6-8)  El hombre fue hecho a la imagen de Cristo, y Cristo se hizo a la semejanza del hombre. El hombre fue hecho conforme a Cristo, y Cristo fue hecho conforme a la semejanza del hombre para que mediante su muerte y resurrección, el hombre pudiera tener la vida de Dios.  Esto es un misterio; no obstante es un hecho.  Todos hemos obtenido esta vida.
Nosotros por tener la vida divina podemos ser transformados y conformados a la imagen de Cristo (2 Corintios 3:18; Romanos 8:29). Aquí tenemos dos cosas: La transformación y la conformación.  La transformación es interior y la conformación es exterior.
Todo lo que tenemos, todo lo que somos, y todo lo que podemos hacer es simplemente un molde vacío, cuya única utilidad es ser un envase para mantener todo lo que Cristo es, todo lo que Cristo tiene y todo lo que Cristo puede hacer. Recuerden el Ejemplo del guante.  Aunque el guante tiene un pulgar y cuatro dedos, si lo comparamos con la mano de Cristo, el pulgar del guante y los cuatro dedos están vacios. Tenemos un intelecto, una parte emotiva y una voluntad, los cuales fueron hechos conforme a Cristo, pero están vacías.  Nuestro amor, nuestras emociones y nuestro pensamiento son inadecuados.  Nada de lo que tenemos por naturaleza es adecuado porque está vacio y limitado.  La esencia, el elemento, de Cristo debe entrar en todo lo que somos.  La sabiduría de Cristo debe entrar en nuestra sabiduría vacía e impartirnos su mente (Filipenses 2:5).  Nuestra mente debe ser el recipiente de la mente de Cristo; la mente de Cristo debe llenar la nuestra. Entonces nuestra mente será transformada a la imagen de Cristo. Si Cristo entra en nuestra vida, la vida de Cristo continuamente lleva a cabo una obra de trasformación, no solo transformándonos a Su imagen, sino también conformándonos a Su propia forma. Esta transformación interior también llegará a ser la conformación interior. Seremos conformados a la imagen del Hijo de Dios. Romanos 8:29.
Este era el propósito de Dios al crear al hombre para expresarse a sí mismo.  En cierto sentido, la creación del hombre fue completada, pero el proceso de transformación continúa. Estamos ahora bajo el proceso de transformación, esperando su regreso.

VALOR DE LA INVERSIÓN: Cada uno podrá estimar el valor de la obra, dependiendo de la vida y  la luz que haya recibido. De acuerdo a la luz que tengamos, así va a ser el panorama espiritual que podemos ver.

 INVERSIONISTA: DIOS  PADRE, HIJO Y ESPÍRITU
El mayordomo fiel y prudente, es el Señor Jesús.  Que el Señor tenga misericordia de nosotros y  se cumpla en ustedes y en mí, que cuando se cumpla el tiempo determinado, podamos alzar los ojos al cielo oremos y juntamente con Cristo: Padre, la hora ha llegado; (Juan 17:1ª).  Por cuanto le diste autoridad sobre todo ser humano para que dé vida eterna a todos los que tú le has dado.  Y esta es la vida eterna: Que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. (Juan 17:2-3). Yo te glorifique en la tierra, habiendo terminado la obra que mediste que hiciera.  He manifestado tu nombre a los hombres  que del mundo me distes; eran tuyos y me los diste, y han guardado tu palabra.  Ahora han conocido que todo lo que me has dado viene de ti; porque yo les he dado las palabras que me diste; y las recibieron, y entendieron que en verdad salí de ti, y creyeron que tú me enviaste. Juan 17:6-8

“Muchas gracias.  Que el Señor les bendiga ricamente.  Nos vemos en otra ocasión, si el Señor lo permite. Hasta pronto”.

Su servidor:
Darío Rodríguez