En
el nuevo testamento nos encontramos con dos ordenanzas dada por el Señor Jesús
a la iglesia. Ahora bien, ¿Que es una
ordenanza?. Una ordenanza es un mandato
u orden autoritaria en la enseñanza y la
práctica, las cuales han sido seguidas y practicadas por las iglesias
cristianas; estas dos ordenanzas son el Bautismo ritual por agua y la Cena
del Señor: Por ahora abordamos el bautismo ritual
El
bautismo por agua es un símbolo que representa
la unión espiritual del creyente con Jesucristo el Hijo de Dios; en su muerte,
la sepultura y la resurrección. Su muerte, nos juzga y nos salva del mundo que
Dios condenó.
Cuando
usted es bautizado, queda sepultado. La sepultura es lo más eficaz para sacar
del mundo a la gente. Del mismo modo,
¿qué cosa es más eficaz que el Bautismo Real para sacar a una persona del
mundo? Supongamos que cierto hombre ama mucho al mundo, y que
está muy apegado al mundo. Su esposa sus
hijos y sus parientes lo aman. El tiene
dinero en el banco y varios negocios bajo su control. ¿Cómo puede ese hombre
salir del mundo? La sepultura es la
manera más fácil. Cuando sus parientes
lo hayan sepultado, habrá acabado con el mundo.
Por tanto, la sepultura es lo que más separa a una persona del mundo.
¿Qué es el bautismo por agua?
Lamento
decir que mucha gente cree que se trata de un rito con el cual llegan a ser
miembros nominales de alguna “iglesia”.
Antes de experimentar el verdadero bautismo, pasé por ese rito. Nunca deberíamos bautizar a la gente como si
fuese un rito. Primero debemos hacerlos discípulos
enseñándoles acerca de la persona y obra del Hijo de Dios. Lucas 1:35. Y Romanos
8:3.
Cuando
bautizamos a la persona solo podemos hacer lo que hizo Juan el Bautista, hacer
un bautismo ritual; por eso debemos orar
y ejercitar nuestro espíritu con autoridad y con el poderoso nombre del
Señor Jesús consiente que si esta persona reconoce y cree que el Hijo de Dios,
es el mismo Dios encarnado (Juan 9:35-38). Y que solo El quita el pecado y ya
limpios, el Señor Jesús lo Bautiza con
el bautismo Real, el bautismo con el Espíritu Santo y fuego (Mateo 3:11). Sin
este Bautismo es imposible tener y sostener una vida espiritual que es la verdadera
vida cristiana.
Entonces
bautizamos a las personas, y ritual mente las ponemos en una “tumba”, las
sepultamos. Ese sepelio los separa del mundo.
Fuimos
bautizados en la muerte de Cristo (Romanos. 6:3). Fuimos sepultados juntamente con Cristo en
el bautismo (Colosenses. 2:20). Pasamos por las aguas del diluvio y por el
mar Rojo. Las aguas del diluvio que
juzgaron a la generación de Noe lo
rescataron a él y su familia, y el mar Rojo que juzgó a los egipcios rescató a los israelitas. Esta es la salvación que necesitamos hoy en
día. Cada cristiano necesita el segundo
aspecto de la plena salvación de Dios.
Las aguas del diluvio
El
bautismo por agua fue tipificado por el diluvio que salvó a Noé del presente
siglo maligno (1 Pedro. 3:20-21). Noé fue bautizado en un bautismo enorme y experimentó un bautismo muy extenso. Duró por lo menos cuarenta días. El número cuarenta significa prueba. Nadie
pudo haber construido un bautismo tan grande ni haber recogido tanta agua. En la Biblia, la primera mención del bautismo
fue un bautismo mundial. Nuestro
bautismo también debe ser así. Cuando
nosotros entramos en esa clase de bautisterio, no tenemos ninguna posibilidad de salir. Nos resulta fácil salir del bautisterio que tenemos en el salón de reuniones, pero
Noé no pudo salir del bautisterio donde
fue bautizado. Noe fue sepultado en una
tumba del tamaño del mundo. Esa fue la
semilla del bautismo. La muerte de Cristo es todo. El bautismo basado en su muerte abarca todo
el mundo, es universal, y está lleno de las aguas que juzgan y sepultan.
Las aguas del mar Rojo
Este
bautismo por agua, que representa la muerte de Cristo, la cual juzga, también
fue tipificada por las aguas del mar Rojo que salvaron a los israelitas de la
era egipcia (Éxodo. 14:26-28) Tenemos
dos exposiciones de bautismo por agua:
El diluvio y el mar Rojo. En 1 Pedro 3:20-21 dice que el diluvio por el
cual pasó Noé fue una figura del bautismo que nos salva, y en 1 Corintios
10:1-2 se nos revela que el mar Rojo que atravesaron los israelitas también fue
un bautismo que salvó al pueblo de Dios del poder maligno, del cautiverio del
enemigo. Todas las ocupaciones mundanas,
los placeres mundanos, las diversiones y los deportes, quedaron sepultados en
el mar Rojo de nuestro bautismo. Esta
clase de bautismo eficaz en el poder del Espíritu nos salva del mundo de la era
del maligno que Dios condenó y juzgó.
El lavacro, el mar de bronce y el mar de
vidrio
Aparte
de las figuras que tipifican el bautismo, tenemos las señales bíblicas que
representan el significado del bautismo.
El bautismo era representado por el lavacro del tabernáculo (Éxodo .30:18-21). En frente del tabernáculo se encontraba el
lavacro. El área que estaba fuera de la línea separadora del tabernáculo
representaba al mundo. Supongamos que
alguien salga del mundo, desea ser un sacerdote y entra en la presencia de Dios
en el tabernáculo. Primero tendría que
pasar por el altar, el cual representa la Cruz de Cristo. En el altar se presentaban las ofrendas
por los pecados. Después de pasar por el altar, se eliminaban
sus pecados y era salvo. Muchos cristianos
piensan que después de pasar por el
altar, él podía entrar inmediatamente en el lugar santo que estaba dentro del
tabernáculo. Pero dicha persona no podía
moverse tan rápidamente, pues después de pasar por el altar, necesitaba lavarse
en el lavacro. El lavacro no eliminaba
sus pecados. Los pecados ya habían sido
eliminados en el altar. El lavacro
eliminaba la suciedad de la tierra. La
persona necesitaba ser lavada, por que traía sobre sí la suciedad de la
tierra. El lavamiento del lavacro quitaba la suciedad. La sangre estaba en el altar, y no en el
lavacro.
Después
de que los pecados eran eliminados en el altar y de que la suciedad era quitada
en el lavacro, entonces el hombre podía entrar en el Lugar Santo y entrar en la
presencia de Dios.
Muchos
cristianos no pueden entrar en la presencia de Dios. Si bien fueron salvos en la cruz, ellos creen
que existe todavía una separación, una barrera, que les impide entrar en la
presencia de Dios. ¿Qué es eso? Es la suciedad del mundo. Carecen del lavamiento que produce el
lavacro, el cual les quita la suciedad del mundo. En otras palabras, sus pecados fueron
eliminados en la cruz, pero el mundo que traen consigo no fue sepultado debajo
del mar Rojo. El lavacro es una señal
del bautismo, del diluvio y del mar Rojo.
El
mismo principio se aplica al mar de bronce y a los diez lavacros asociados con
el templo. Cuando los hijos de Israel se
establecieron en la tierra de Canaán, construyeron un templo. Junto con el templo, construyeron un mar de
bronce y diez lavacros (1 Reyes 7:23-38). El bronce representa el juicio. El mar de bronce y los diez lavacros indican
la plenitud de la realización del bautismo.
Usted no puede entrar en la presencia de Dios antes de pasar por el
verdadero significado del bautismo, es decir, antes de ser sepultado para el
mundo.
El
bautismo también es representado por el mar de vidrio. (Apocalipsis. 4:6). En el capitulo cuatro de Apocalipsis, Juan
estaba en el espíritu y vio el trono de Dios.
En frente del trono había un mar
de vidrio. ¿Qué significa eso? El bronce denota el juicio, y el vidrio
indica estar expuesto. Lo que se lavaba
en el lavacro o en el mar de bronce no podía verse desde el lado; pero lo que
se lavaba en el mar de vidrio era visible porque el mar de vidrio es
transparente. En Apocalipsis 15:2 el mar
de vidrio se ve mezclado con fuego. Por
supuesto, un mar contiene mucha agua, pero este mar está mezclado con
fuego. ¿Qué significa esto? Dios juzgó
la primera creación por causa de la caída de Satanás y la caída del hombre. Dios ha juzgado continuamente desde el
principio.
Dios
juzgó la era pre adámica con agua, también juzgó la era adámica con agua en la
época de Noé. Pero después del diluvio,
Dios dijo que jamás volvería a juzgar al mundo con el agua (Génesis 9:11)
El juzgará por fuego; el fuego arde en el mar. Las dos clases de juicio que Dios ejerció
sobre la creación caída son: el juicio por agua y el juicio por fuego.
El
mar de vidrio mezclado con fuego tendrá su consumación en el lago de fuego (Apocalipsis.
20:10, 14-15). Todo lo que fue sepultado
cuando usted sea bautizado irá al lago
de fuego.
Apocalipsis
15:2-3 revela que los salvos están sobre el mar de vidrio, regocijándose y
cantando. Cantan dos cánticos: El cántico de Moisés, que fue cantado por primera vez a la orilla del mar Rojo, y
el cántico del Cordero. Cantan el cántico de Moisés porque Moisés los hizo pasar el mar Rojo, y cantan el cántico del Cordero de Dios porque El los hizo pasar el mar del bautismo. Por tanto todos los salvos se hallan en el
mar de Vidrio. Este es el bautisterio
universal. Al final, toda la creación
entera pasará por el bautismo, y la vejes será quemada y lavada por el fuego
consumidor en el lago de fuego. Este es
el bautismo universal.
En el cielo nuevo y en la tierra nueva
Al
final, el cielo nuevo y la tierra nueva, la nueva creación, será llevada a la
presencia de Dios, y la Nueva Jerusalén
descenderá. La presencia de Dios
se encontrará allí. Ya no habrá mar (Apocalipsis
.21:1). El lago de fuego será la
consumación de todos los bautismos en el trascurso de las edades. Todo lo demás estará en la presencia de Dios,
quien hará de la Nueva Jerusalén su morada eterna. Por tanto ser salvos por medio del agua significa
que todo lo que no sea de Dios y no esté destinado a El debe ser eliminado por
el diluvio. Finalmente este diluvio se
mezclara con el fuego y llegará a su consumación en el lago de fuego. Nosotros los que hayamos sido lavados de todo
lo que no es Dios, estaremos en la
consumación de la Nueva Jerusalén.
El
principio es el mismo de la vida de la iglesia hoy en día. La iglesia es la nueva Jerusalén en
miniatura, y el bautisterio es una figura del lago de fuego. Cada bautismo es un cuadro que nos muestra
cómo todas las cosas negativas sepultadas en el bautisterio irán al lago de
fuego.
¿Dónde
deben de estar sus nuevas modas, sus compras, sus apegos familiares, sociales etc.?
Deben estar en el bautisterio. Este trasladara esas cosas al lago de
fuego. Este es el significado de ser
salvos por medio del agua. Esta
salvación nos sacará de la generación
vieja, torcida y perversa y nos introducirá en el reino de Cristo.
Por : Darío Rodríguez
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