sábado, 14 de abril de 2012

Mayordomía Avanzada

CENTRO DE FE Y ESPERANZA NOROCCIDENTE
ESCUELA DE FORMACIÓN  CRISTIANA Y DISCIPULADO
NIVEL: TESIS - MAYORDOMÍA  AVANZADA.

PROFESOR: Darío Rodríguez
Textos Bíblicos: Mateo 20:8; Lucas 12:42: Lucas 16:1-15: Efesios 1:9-10; efesios 3:9-11 efesios 2:6: 1 Corintios 9:16-17;1 Timoteo  1:3-4. Génesis 1:1-26 Romanos 9:21-23 y muchos más.
Miremos lo que dice el Señor en Lucas 12:42-48 “Y el Señor Dijo: ¿Quién es, pues, el mayordomo fiel y prudente a quien su señor pondrá sobre sus siervos para que a su tiempo les de sus raciones?
Dichoso aquel siervo a quien, cuando su señor venga, lo encuentre haciendo así.  De verdad os digo que lo pondrá sobre todos sus bienes. 
Pero si aquel siervo dice en su corazón: mi señor tardará en venir; y empieza a golpear a los criados  y las criadas, y a comer, beber y a embriagarse; el señor de aquel siervo llegará un día, cuando el no lo espera y a una hora que no sabe, y lo azotará severamente, y le asignará un lugar con los incrédulos. Y aquel siervo qué sabía la voluntad de sus señor, y que no se preparó, ni obró conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes; pero el que no la sabía, e hizo cosas que merecían castigo, será azotado poco. A todo el que se le haya dado mucho, mucho se demandará de él; y al que mucho le han confiado, más le exigirán”.
El texto Bíblico nos dice que el mayordomo es una persona que no tiene nada. Es una persona que fue escogido e instruido por otra que  posee riquezas, y que depositó la confianza  en  él entregándole  su riqueza para que las REPARTIERA EQUITATIVAMENTE DURANTE UN TIEMPO DETERMINADO.
El mayordomo generalmente realiza su labor en el campo, en la zona rural, por tanto las riquezas son naturales, especialmente alimentos naturales, no fabricadas ni transformados por el hombre. Esto es muy significativo porque si lo vamos a ver bajo la luz de la Palabra de Dios, entonces  que nuestro pensamiento vuele con alas doradas y se pose en el comienzo; seis mil y algo más de años atrás, en Génesis 2:8. Y disfrutemos la dulce aroma de sus praderas y respiremos el fresco y suave aire de la tierra original: “al oriente”, lo cual se refiere a la dirección de la gloria resplandeciente porque la luz gloriosa del sol viene del oriente Ezequiel 43:2. “En Edén”. En hebreo la palabra Edén significa delicia.  Por tanto Edén es un lugar placentero, un lugar de deleite y de esparcimiento.  En “un huerto” un lugar que no solo es agradable y hermoso, sino también un lugar donde crecen cosas. Un huerto no es un patio donde se juega, ni una fábrica donde se trabaja, ni una escuela donde se estudia, ni un hospital donde se es aliviado, ni una catedral donde se adora.  Un huerto es un lugar en el cual se cultiva, un lugar para producir vida. Con “todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer”. Para la vida y el deleite del hombre.  En el centro del huerto el Árbol de la vida y en cualquier otro lugar, el árbol de la ciencia del bien y del mal.  Además el huerto permanecía siempre fresco porque un río lo regaba y se repartía en cuatro brazos. Entonces podríamos decir que la función del mayordomo según el texto Bíblico es una función sencilla y placentera que se basa en DISPENSAR O DISTRIBUIR RIQUEZAS (LA PALABRA DE DIOS COMO ALIMENTO) EN PORCIONES OPORTUNAS Y DURANTE UN TIEMPO DETERMINADO.
La Santa Biblia nos dice que Dios es rico como alimento para nosotros.  El Señor Jesús declaró que El  es el pan de vida (Juan 6:48), y el apóstol Pablo dijo que a él se le había encargado que predicara las inescrutables  riquezas  de Cristo (Efesios 3:8) Cristo es vida, y sus riquezas son inescrutables. Todas estas riquezas  de vida han de ser dispensadas en sus creyentes. Pablo  fue comisionado para ser un dispensador  de estas riquezas, es decir un mayordomo.  En el N. T. él debía ser un mayordomo, de la misma manera que en el A.T.  José fue un gran mayordomo  que distribuía el rico suministro de vida  (trigo) de la casa de Faraón a toda la gente hambrienta.
Como vamos a hablar de Mayordomía AVANZADA, entonces utilicemos esta  palabra avanzada para hablar de Economía, que es un término más macro y mas común entre ustedes, pero sin dejar a un lado el significado de mayordomía. Solamente vamos a introducir una  variable muy importante en la administración secular, el  VALOR, cuantificado por el factor DINERO, y esto solo como para tener una idea de cuanto puede valer la obra de Dios aunque como dijo el apóstol Pablo, es  ridículo comparar los sufrimientos de este mundo con las glorias venideras.  Romanos 8:18
La Palabra que en griego significa economía es oikonomía.  Esta palabra griega se compone de dos vocablos: óikos, que significa casa o familia y nómos, que significa ley.  Una economía es una ley domestica, una administración familiar, y así seguimos sin salirnos del texto base.  Teológicamente  esta administración familiar tiene como fin la realización del propósito de Dios.
La economía de Dios es el tema central de toda la Biblia, y sin embargo, es muy misteriosa.  Estaba escondida en Dios en la eternidad pasada y continua escondida en Dios por los primeros cuatro mil años de la historia de la humanidad.  Desde los tiempos de Adán hasta los tiempos de los apóstoles, la economía de Dios no había sido revelada al hombre.  Un día el Señor llamó a un hombre que tenía por nombre Saulo (más tarde, Pablo).  El Señor lo regeneró y le mostró la encomia de Dios.  El apóstol Pablo nos dijo que la economía de Dios había estado escondida en Dios desde los siglos (esto es, desde la eternidad) y durante los siglos pasados (Efesios 3:9).  Fue Pablo el que empezó a ver algo escondido en Dios, algo en el corazón de Dios que nunca había sido revelado a los hijos de los hombres.  Pablo recibió una revelación de este misterio, y en sus catorce Epístolas, la economía de Dios es recalcada, enfatizada y desarrollada al máximo.
En 1 Timoteo 1:3-4 Pablo nos dice que los ministros y los maestros neo testamentarios solo deben enseñar una cosa, la economía de Dios.  El dispensar de Cristo en la Iglesia.  Enseñar  cualquier otra cosa  es enseñar diferente doctrina.  Como dice el texto base, “Y que no se preparó” o sea que es responsabilidad del ministro instruirse en la palabra de Dios para ejercer bien su labor.  El cristianismo ha sido dividido principalmente por causa de diferentes  enseñanzas, sin embargo en la Biblia no hay más que una enseñanza principal: La enseñanza de la economía de Dios.  En este nivel veremos en parte como se desarrolló la economía divina en la creación de Dios.

EL DESEO Y EL PROPÓSITO DE DIOS  (Génesis  1:1   2:3)
“Y aquel siervo qué sabía la voluntad de su señor” En el corazón de Dios había un deseo, y de este deseo, Dios hizo una voluntad (realizó el deseo) y de esa voluntad hizo un propósito.  La obra creadora de Dios no solo cumple Su deseo y Su propósito, sino que también revela el deseo que El  tiene en el universo y manifiesta su propósito en la eternidad.  Todo lo que hacemos expresa nuestro deseo.  A pesar de nuestro silencio, lo que hacemos manifiesta nuestro propósito.
Cuando Dios creó los cielos, la tierra llena de tantas cosas, y finalmente al hombre a Su propia imagen y con autoridad sobre todas las cosas creadas, El tenía ciertamente un deseo y un  propósito.  
Según Efesios 1:5,9, el motivo de la creación original de Dios fue su deseo y su beneplácito.  Dios llevó a cabo la creación original para cumplir su deseo y satisfacer su beneplácito. El  deseó crear y le agradó hacerlo; por lo tanto, El lo hizo para complacerse a Sí mismo.  El hombre también realiza obras para complacerse a sí mismo.
Existen dos aspectos en el propósito de Dios al crear:
·         Primero, el propósito de Dios en Su creación es GLORIFICAR A SU HIJO (Col. 1:15-19).  Aunque no encontramos en Génesis 1 y 2 la expresión Hijo de Dios ni el nombre Cristo, vemos en Romanos 5:14 que Adán prefiguraba a Cristo.  Adán, creado a la imagen de Dios, tipificaba a Cristo.  En Adán podemos ver algo de Cristo.  El propósito de Dios en Su creación consiste en glorificar a Su Hijo Jesucristo.
·         Segundo, La creación manifiesta a Dios mismo.  Los cielos y la tierra nos dan a entender algo de Dios, y el hombre nos muestra algo de Dios.  Dios es manifestado en el hombre, particularmente por medio de Cristo Su Hijo.  Cristo es la corporificación de Dios (Col. 2:9).
¿Por qué creó Dios los cielos? ¿Cuál es Su propósito?  Si leemos la Biblia con atención, veremos que los cielos existen por causa de la tierra.  Aun los científicos pueden comprobar eso.  Por tanto, muchas cosas que pertenecen a los cielos  son indispensables para la tierra: El resplandor del sol, el agua y el firmamento son vitales para la tierra.  Entonces  ¿para qué sirve la tierra?   La Biblia enseña que la tierra existe para el hombre.  Zacarías 12:1 dice que Dios extendió los cielos, fundó la tierra y formó el espíritu del hombre.  Los cielos fueron creados para la tierra, la tierra para el hombre, y el hombre para Dios.  Dios creó al hombre como entidad corporativa para que lo contuviera a El, lo expresara y lo glorificara.
La creación declara la gloria de Dios, y demuestra por ende que El existe.  Los cielos declaran la gloria de Dios, y el firmamento, el espacio, muestra la obra de Sus manos (Salmos 19:1-2).  Aunque el poder  divino y la Deidad son invisibles, el hombre puede entenderlos mediante las cosas hechas.   El hombre puede entender y no tiene excusa (Romanos: 1:20). Considere la creación; ¿cómo podría uno decir que Dios no existe?
Hablar de economía en términos humanos tiende a ser dispendioso y exige un gran esfuerzo  por parte del hombre, y en muchos casos no es posible realizar lo que la mente del hombre desea por que carece de poder y de recursos. Sin embargo se han realizado  megaproyectos de gran envergadura.
Pero comparado con la obra de Dios se queda imperceptible ya que no cabe en la mente del hombre el calcular el inmenso valor  que ello representa.  A manera de ejemplo y en forma comparativa vamos a desarrollar nuestro tema con base en un proyecto humano.





PROYECTO HUMANO
PROYECTO DE DIOS



OBRA
 2 Torres
Hombre a Imagen y Semejanza de Dios
PLAZO
5 Años
6 Días  (6.000 años del Hombre)
FECHA INICIO
Ene. 01/12
Génesis 1:1
FECHA TERMINACIÓN
Ene. 01/17
Apocalipsis  22.21
INVERSIÓN  (MILLONES)
998.630
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CONSTRUCTOR
Inv. A & Z
Dios Triuno

DESARROLLO DEL PROYECTO.
FECHA DE INICIACIÓN: Génesis 1:1
Adecuación y preparación del terreno (escenario).   Plazo 6.7 días
En el principio”. Génesis 1:1ª En la biblia la frase “en el principio” se usa de dos maneras, la primera vez en Génesis 1:1 y la segunda vez en Juan 1:1. El principio mencionado en Juan  1:1 fue anterior al principio mencionado en  Génesis. El principio mencionado  por Juan es el principio en la eternidad, un principio sin ningún comienzo.  El principio de génesis 1 fue el comienzo del tiempo, el cual empezó con la creación.  Juan se refiere a la eternidad, mientras que Génesis se refiere al tiempo.
“Creó”  Génesis 1 y 2  usa tres verbos distintos  acerca de la creación y la restauración: Crear, hacer y formar.  Crear significa traer algo a la existencia  de la nada.  Solo Dios puede crear.  Nosotros no podemos crear.  Solo podemos hacer.  Hacer significa usar algo que ya existe para producir algo distinto.  Dios no creó la luz en el primer día, ni creó la tierra en el tercer día, porque la luz ya existía y la tierra se encontraba sepultada bajo las aguas profundas.  En el primer día Dios no creó sino que mandó. Dios dijo sea la luz, y la luz fue. En el tercer día, Dios mando que la tierra sepultada saliese de las aguas muertas.  Esto no fue un acto de creación, sino algo que  hizo.  Más adelante, Dios dio al hombre un cuerpo físico.  Fue una formación.  Dios formó al hombre del polvo.
La obra creadora de Dios se halla en el versículo 1 y su obra de restauración empieza en el versículo 3.  No dice que Dios  hizo los cielos, ni que Dios formó la tierra.  Dice que Dios creó los cielos y la tierra.
Pues bien queridos estudiantes como ustedes pueden observar estamos utilizando una palabra que no está en la biblia textualmente  pero que se da a entender y es la palabra restauración,
Restaurar significa que algo terminado se deterioró y por tanto hay que volverla al estado inicial.
“Y la tierra estaba desordenada y vacía”. La creación del versículo uno, en el versículo  dos nos dice que llegó a ser un desorden y estaba deshabitada, lo que indica que entre  el versículo uno y el versículo dos ocurrió algo.  Un juicio de Dios. Jeremías 4:23, Isaías 34:11
Un Dios tan grande y tan perfecto no iba a crear algo desordenado y vacío, esto nos lo confirma Job 38:4-7 cuando dice que cuando Dios creó la tierra todas las estrellas del cielo lo alabaron y los ángeles gritaron de gozo. Debió ser algo maravilloso,  Isaías 45:18,  nos dice que la tierra se hizo para ser habitada por tanto, lo de desordenada y vació se debió a un acontecimiento antes de génesis, y del cual aparece en varios libros de la Biblia como Ezequiel 28, Isaías 14:12, Juan 12:31, Efesios 2:2, Judas 9,  apocalipsis 20, entre otros pero esto sería otro tema muy extenso que ahora por falta de tiempo no podemos tratar.
Lo que deseo resaltar es que la adecuación del escenario  consta de una restauración y una creación adicional,
Es importante que consideremos la Biblia  no como un relato de la creación, ni un relato histórico, ni un relato de ninguna clase. La Biblia en su totalidad es un libro de vida.  Toda la Biblia está centrada en la vida.  Si leemos el primer capitulo de Génesis  con detenimiento y recibimos la luz del Espíritu Santo, nos daremos cuenta de que es un capitulo que trata exclusivamente de la vida.  Fue escrito desde el punto de vista de la vida.
Ustedes dirán que la palabra vida no se encuentra en este capitulo.  Es cierto. Pero podemos encontrar muchos puntos que pertenecen a la vida. Cuando Dios restauró la tierra en el tercer día, se produjo toda clase de vida vegetal.  Luego se manifestó la vida animal en el agua, la vida animal en el aire, la vida animal sobre la tierra, la vida humana y, finalmente, en el capitulo dos, la vida divina. Por tanto el centro de estos dos capítulos es la vida. Con esto podemos entender el relato de Génesis 1.
DÍA 1
El Espíritu de Dios vino: la creación original de Dios fue arruinada por la rebelión de Satanás y luego juzgada por Dios mismo.  Después del Juicio de Dios, solo quedaron tinieblas sobre la faz del abismo.  Eso presenta una condición de muerte.  En medio de dicha  condición la Biblia dice: “Y el espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”. Esto es maravilloso. El Espíritu se cernía igual que una gallina se cierne sobre sus huevos para empollarlos.  Cuando la Biblia empieza a hablar del Espíritu, no dice: el poder del Espíritu, la potencia del Espíritu, sino “El Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”.  Esto indica que  El se estaba preparando para generar vida.  Necesitamos ver que lo que consta en génesis 1 se relaciona con la vida, con el evangelio de Dios y con lo espiritual.  Tenemos una clara evidencia de esto en segunda de Corintios 4:6. Pablo dice: “El mismo Dios que dijo: De las tinieblas resplandecerá la luz, es el que resplandeció en nuestro corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo”.  Esto se refiere indudablemente al capitulo uno de Génesis.
Debemos recordar la condición en que estábamos antes de ser salvos.  Estábamos desolados y vacíos, nuestras vidas carecían de sentido, y estábamos rodeados de tinieblas y de muerte.  Dentro de nosotros había un abismo, un pozo sin fondo.
Pero un día, una persona viviente empezó a moverse sobre nosotros, a operar dentro de nuestro corazón, a moverse sobre la muerte y el abismo que estaba dentro de nosotros.  No se trataba de algo psicológico ni ético, sino de una persona viviente y activa dentro de nosotros, que laboraba con ternura y delicadeza.  Esta es la obra del Espíritu Santo que se mueve y que regenera.  Esta venida es el primer requisito para generar vida. Juan 18:11; Juan 3:6-7.
La Palabra vino: La palabra de Dios vino a traer luz.  Este es el segundo requisito para generar la vida. “Y Dios dijo: sea la luz”.  La palabra divina siempre produce luz. Considere su propia experiencia.  Primero, el Espíritu se movió sobre usted.  Luego le habló.  Por medio de su palabra, usted recibe una palabra viva, y esta lo ilumina en su interior. 
El Señor Jesús dijo que todo el que oye su palabra y cree tiene vida.  Juan 5:24. Santiago 1:18 declara que Dios nos regenera por su Palabra.
 La Luz Vino: Ahora llegamos al tercer requisito para generar la vida.  La luz siempre disipa las tinieblas.  Cuando viene la luz, las tinieblas huyen.   La luz es Cristo, el Verbo vivo de Dios.
Debemos recordar las tres venidas: El Espíritu de Dios; el Verbo de Dios, y la Luz y estos tres producen tres separaciones que proporcionan el crecimiento en vida: La luz se separó de las tinieblas, las aguas de arriba se separaron de las aguas de abajo, las aguas de abajo se separaron de la tierra seca.
La separación entre la luz de las tinieblas: La primera separación fue entre la luz y las tinieblas.  Este fue el cuarto requisito para generar la vida.  Esa separación tuvo como fin mostrar la distinción entre  el día y la noche, apartando así la luz. Esto es difícil de entender, así que usaremos un ejemplo para aclararlo.
Inmediatamente después de ser salvo, usted no tenía discernimiento y no podía distinguir entre la luz y las tinieblas.  Antes de ser salvos, no teníamos ni un solo día; vivíamos en una noche de veinticuatro horas.  Gradualmente se produjo una separación dentro de usted, y tuvo el discernimiento de decir; esto es luz y aquello es tinieblas. Guardaré la luz y desecharé las tinieblas.  Desde el día de nuestra salvación, algo empezó a amanecer. Es el día. En 2 de Corintios 6:14 Pablo pregunta: ¿Qué comunión tiene la luz con las tinieblas?  Dios separó la luz de las tinieblas; así que no intente mezclarlas. Todo esto ocurrió  en el primer día.
DÍA 2
La separación entre las aguas que están bajo la expansión de las que están arriba de la expansión: Pasamos al quinto requisito para generar vida. Las aguas que están sobre la expansión deben ser separadas de las aguas que están por debajo de la expansión resulta bastante subjetivo.  Necesitamos una segunda separación; separar lo celestial de lo terrenal. Después de ser salvos, no solo tenemos luz dentro de nosotros, sino también aire, expansión.  Algo ha entrado en nosotros  para separar lo celestial de lo terrenal, las cosas de arriba las que Dios aprueba, de las cosas de abajo, las que Dios reprueba.  Después de ser salvos y de avanzar con el Señor experimentaremos la cruz. La cruz hace una separación.  Separar lo natural de lo espiritual, lo santo de lo vil, y lo celestial de lo terrenal.  Hebreos 4:12 nos  revela que la Palabra  viva puede separarnos hasta el punto de partir nuestra alma y nuestro espíritu.
DÍA 3
La separación entre la tierra y las aguas: El día de resurrección, surgió la tierra seca que estaba debajo de la expansión, para que se generase la vida. Este es el sexto requisito para generar la vida.  En Jeremías 5:22 descubrimos que Dios trazó límites al mar.  En toda la Biblia, el mar representa la muerte, y la tierra representa a Cristo mismo.  La Biblia nos dice que al final, después de que Dios haya laborado en muchas generaciones, el mar será eliminado.  Apocalipsis  21:1.  La tierra seca surgió para producir vida, para generar vida.  En el tercer día, Cristo salió de la muerte en resurrección con el único fin de generar vida.
La vida vegetal es generada: La vida vegetal fue generada en la tierra.  La vida inferior, una vida sin conciencia de sí, llegó a la existencia.  Esta es la obra generadora de vida y sucedió el tercer día, después de que la tierra saliera de las aguas de muerte.  En aquel tiempo, no había ningún crecimiento de vida, sino solo la forma más inferior de vida, una vida que no estaba consiente de sí.  Si hablamos al pasto o a los arboles, el pasto no podrá entender y los arboles no reaccionarán, por no tener ningún sentimiento, ninguna percepción de sí.  No tienen ningún  sentimiento, pensamiento ni voluntad porque son vidas desprovistas de conciencia.  Esta es la vida más inferior de todas.

DÍA 4
Aparecen los portadores de luz: En el cuarto día, no vemos el crecimiento de vida, sino la aparición de luces firmes y bien cimentadas.  Aunque la luz apareció el primer día, no era tan prevaleciente, ni tan firme.  En el cuarto día, no solo vinieron las luces, sino también los portadores de luz: el sol, la luna y las estrellas.  Este es el primer requisito para el crecimiento de vida.  Aunque tengamos la luz del primer día, necesitamos que algo suceda en el cuarto día.  Ustedes y yo necesitamos recibir luminares más elevados, más completos, más estables, más ricos y más disponibles. Malaquías 4:2 Nos revela que Cristo es el sol de justicia y que sus alas traen sanidad.  Su resplandor son sus alas, y con el resplandor viene la sanidad.  El señor Jesús compara también a los santos vencedores con el sol. Mateo 13:43.  Ellos son uno con el Señor hasta el punto de resplandecer como el sol.   
Entonces, ¿quien es la luna? La luna es comparada con la iglesia.  Aunque es difícil encontrar un versículo bíblico que indique que la luna es la iglesia, tenemos una base para afirmar que la iglesia es la luna.  Recuerden el sueño de José en el que vio el sol, la luna y las estrellas. Génesis 37:9-11.  El sol era su padre, la luna era su madre, y las estrellas sus hermanos.  Basándonos en este hecho, podemos decir que la iglesia como esposa, la novia de Cristo, es  representada  por la luna. Hoy en día la iglesia es representada por la luna. ¿Qué es la luna? La luna es un astro que no tiene luz propia pero refleja la luz.  La iglesia por sí sola no tiene luz; pero la iglesia fue hecha de tal manera que reflejara la luz de Cristo. Cantares 1:5ª dice de la novia: “Soy morena pero preciosa” y el versículo 6 dice: “No te fijes en que soy morena, porque el sol me ha quemado”.  Además, la luna solo puede reflejar luz durante la noche.  Hoy en día, en la edad de la iglesia, estamos en el período nocturno.  Mire el mundo.  ! Cuan oscuro  está ¡Aunque la iglesia se encuentra realmente en la noche oscura (las iglesias locales son los candeleros que resplandecen en esta noche oscura, Apocalipsis 1:20.  Ella puede reflejar la luz de Cristo.  Cantares 6: 10 hablando de la iglesia dice: “Quién es ésta que se asoma como el alba, hermosa como la luna llena,…No obstante, con frecuencia la iglesia (igual que la luna) no es muy estable y pasa por altibajos.  La iglesia puede ser la luna llena, la media luna o la luna nueva. Cuando no hay luna las estrellas resplandecen.
Las estrellas simbolizan a Cristo y a los santos vencedores. Aunque Cristo es el verdadero sol, El no aparece como el sol durante esta edad nocturna.  El resplandece como una estrella, como la estrella resplandeciente de la mañana Apocalipsis  22:16b.  Cristo mismo es una estrella.  Los santos vencedores también son estrellas .Mateo 13:43.   Ellos son uno con el Señor hasta el punto de resplandecer como el sol algún día, igual que El.  En 2 de Pedro 1:19 se nos exhorta a prestar atención a la Palabra segura hasta que se levante dentro de nosotros la estrella de la mañana, la cual es Cristo.
No solamente tenemos el sol, la luna, sino también las estrellas, no solamente tenemos a Cristo y la iglesia, sino también a todos los santos vencedores.  Daniel 12.3 dice que aquellos que vuelven muchos a la justicia resplandecen como estrellas.  Si vamos a ayudar a la gente a ser salva, si vamos a volver a la gente de las tinieblas a la luz, si vamos a recobrar a todos los descarriados, debemos ser las estrellas resplandecientes.  El Señor Jesús en Mateo 5:14 dijo que los santos son la luz del mundo.  Y el apóstol Pablo dijo en Filipenses 2:15 que los santos resplandecen como luminarias en el mundo.
 Para gobierno
Las luces que Dios hizo en el cuarto día fueron establecidas para “señorear en el día y en la noche” con su resplandor.  Donde hay resplandor, hay gobierno, hay autoridad.  Las tinieblas traen confusión, pero la luz regula.  Si estamos en un cuarto oscuro, tropezaremos. Sin luz no hay dirección ni gobierno ni discernimiento.  Pero si nos encontramos bajo el resplandor de la luz puedo discernir el camino que debo seguir.   Para crecer en vida necesitamos el gobierno y la reglamentación de las luces del cuarto día.
Para señales
El sol, la luna y las estrellas son señales.  Estas señales sirven principalmente mientras viajamos.  Antiguamente los marineros navegaban guiados por las estrellas.  Hoy en día conducimos nuestros automóviles conforme a las señales de tránsito.  Por lo tanto las señales sirven para viajar. La Biblia está llena de señales y en muchas ocasiones  no las podemos ver ni entender y no avanzamos por que no tenemos luz. Mateo 16:1-4; Mateo 24:3; Apocalipsis 12:1
Para estaciones
Las estaciones propician el crecimiento. Si usted es agricultor, debe conocer las estaciones. ¿Sembraría usted la semilla en invierno o descansaría en verano?. Eclesiastés 3:1-8 nos dice que hay un tiempo para sembrar y un tiempo para cosechar.  Las estaciones nos indican cuando debemos arar, cuando sembrar, cuando cosechar, y cuando descansar.  Las estaciones se designan por los meses, y los meses son determinados por la luna.
Debemos leer varios versículos en Levítico sobre este punto (Lv. 23:2,5, 6,24,27,34,39,41).  Estos versículos indican que en el primer mes del año el pueblo de Israel celebraba una fiesta.  La fiesta se relacionaba también con las estaciones.
En el primer mes se celebraba la fiesta de la pascua.  Después venía la fiesta de los panes sin levadura, luego la fiesta de las primicias, y después la fiesta de las siete semanas, llamada la fiesta de Pentecostés. Estas cuatro fiestas se celebraban durante la primera mitad del año.  En el primer día del séptimo mes, tenían la fiesta de las trompetas, y en el decimo día del séptimo mes, la fiesta de la expiación.  Celebraban además la fiesta de los Tabernáculos en el decimoquinto día del séptimo mes.  Cada una de estas siete fiestas se celebraba conforme a los meses.  Sin un tiempo de crecimiento, usted nunca podría celebrar una fiesta.
En tiempos de fiesta, el pueblo de Israel traía sus riquezas: vacas, corderos, uvas, y todos los productos del crecimiento.
La fiesta de los tabernáculos era particularmente una fiesta en la que se disfrutaba la cosecha.
Jeremías 8:7 Habla de la cigüeña que conoce el tiempo señalado para volar.  También habla de la tórtola, la grulla y la golondrina, que conocen su tiempo, su estación.  Sin embargo hay muchos cristianos que no tienen ninguna estación: ni primavera, ni otoño, ni verano, ni invierno.  En cierto sentido, pasa lo mismo cada día.  Por consiguiente, no tienen ninguna posibilidad de crecer ni de festejar, porque carecen de las lumbreras del cuarto día.
Para  días.
Tanto los días como los años están relacionados con el sol.  La tierra pasa por dos clases de movimiento en relación con el sol: la rotación de cada día y la traslación de cada año.  La vuelta que da en un día es llamada rotación; el movimiento que lleva a cabo en un año se llama traslación.  Todos sabemos que la rotación de la tierra se efectúa en un día y que la traslación sucede en un año.  Las palabras “para días”(Génesis 1:14b) significa que la tierra gira continuamente para crear nuevos comienzos.  Cristo, como sol, nos da un nuevo comienzo día tras día.
En Números 28:3-4, descubrimos que cada mañana debemos presentar holocausto.  Cada día es un nuevo comienzo.  Lamentaciones 3:22-23 revela que las misericordias y compasiones del Señor  son nuevas cada mañana.  En 1 Tesalonicense 5:4-8 se nos dice que no somos hijos de la noche, sino hijos del día.
Para años.
Las revoluciones anuales de la tierra alrededor del sol producen principios más importantes.  Esto es verdaderamente maravilloso.  Estamos en Cristo y estamos en la iglesia.  Por consiguiente, tenemos el sol y la luna, que nos traen las estaciones, los días y los años.
Cuando el pueblo de Israel salió de Egipto, el Señor le dijo que ese sería el principio de un nuevo año (Éxodo 12:2).  Cuando fuimos salvos, aquello también fue el comienzo de un nuevo año, el año de nuestro renacimiento, una verdadera revolución en nuestra vida.
Génesis 8:13 nos dice que Noé volvió a la tierra el primer día del primer mes.  El tuvo un nuevo comienzo el primer día del primer mes, otro comienzo en la nueva tierra.  Éxodo 40:2,17 revela que el tabernáculo fue erigido el primer día del primer mes, otro comienzo.  ¿Por qué Dios no ordenó al pueblo que levantara el tabernáculo en el vigésimo noveno día del cuarto mes, sino en el primer día del primer mes? Para marcar un nuevo comienzo.  En 2 Corintios 29:17 y Ezequiel 45:18 se nos dice que el pueblo purificaba y santificaba el templo en el primer día del primer mes.  El regreso de Babilonia empezó el primer día del primer mes, según Edras 7:9.  Todos los cristianos necesitan estos cuatro comienzos: La llegada a la nueva tierra, el levantamiento del tabernáculo de Dios, la purificación del tiempo de Dios, y el regreso del cautiverio.  Todas estas cosas son nuevos comienzos en la vida cristiana, los cuales son necesarios para el crecimiento en Cristo y deben producirse en el primer día del primer mes.
DÍA 5
Los seres vivos generados: Aunque todas las especies de la vida animal tienen cierto nivel de conciencia, algunas son más elevadas y otras menos.  Primero se mencionan los peces, la vida animal que tiene la conciencia más rudimentaria.  Supongamos que algunos peces nadan en un rio y nosotros nos acercamos a ellos.  Se asustaran y huirán.  Pero si esparcimos comida en el agua y no alejamos. Todos los peces regresaran.  Esa vida es más elevada que la vida de los arboles y que la vida vegetal. Ezequiel 47:7,9.
Después de los peces fueron creadas las aves, las cuales vuelan por el aire. La vida de las aves es más elevada que la vida de los peces.  Los peces pueden vivir en las aguas de muerte, pero las aves pueden trascenderlas.  Cuando el pecado lo aceche usted puede volar, huir.  El señor Jesús dijo a Pedro que sería pescador de hombres.  Mateo 4:19.  Al decir esto el Señor Jesús, comparó a los hombres con los peces del mar.  Tenemos también Isaías 40:31 donde vemos que aquellos que confían en el Señor serán como las águilas que se elevan y se remontan por encima de las cosas.  Podemos hallarnos en toda clase de situaciones, pero con un poco más de crecimiento no solo sobreviviremos en circunstancias adversas, sino que las trascendemos.  Nos alejamos y nada nos puede afectar.  Un águila puede elevarse y remontarse sobre los obstáculos de esta tierra.  Podemos ser águila.  Esta es la segunda etapa de crecimiento de vida.  Esto es maravilloso, pero todavía hay más.

DÍA 6
Generación de los seres vivos que andan sobre la tierra: En el sexto día llegó a la existencia la vida más elevada con la conciencia más desarrollada.  Esta vida puede realizar obras sobre la tierra.  Génesis 49:9 habla del león, comparando a Judá con un león que puede llevar a cabo muchas cosas y cargar su alimento en la boca.  En 1 de Samuel 6:7, 12ª se habla de dos vacas usadas para tirar el carro que transportaba el arca. Estos versículos muestran que los animales y el ganado pueden realizar tareas sobre esta tierra. Después de crecer más y más en vida, empezaremos a ver que escaparse no constituye una vida más elevada.  Entenderemos que debemos quedarnos en la tierra a fin de producir leche para nuestros queridos parientes y llevarlos a cuestas. Cuando lleguemos a esta etapa, si su querida esposa o esposo le causa disgustos, usted no contestará nada.  Simplemente la llevará sobre sus hombres como una carga.
En 1 de Samuel 6 vemos un carro que lleva el arca del Señor.  Usted necesita llevar parte del peso del arca.  Debe hacer algo, y desarrollar una actividad sobre esta tierra.  No huya.  La que llaman vida celestial no es la vida más elevada.  Cuando usted llega a ser muy celestial, debe volver a la tierra.  No se limite a elevarse; más bien crezca de tal modo que descienda.
El Señor Jesús era Dios, pero vino a la tierra a ser ganado para cumplir el propósito de Dios.  El vino para ser sacrificado y llevar todas nuestras cargas.  Cada vez que alguien lo perseguía, El llevaba a ese perseguidor sobre sus hombros y decía: “Te llevaré a los cielos”. Esto es maravilloso.
Ahora podemos ver que todo lo mencionado en el primer capitulo de génesis está relacionado con la vida.
Sin embargo, ésta no es la vida que tiene la conciencia de sí más elevada, sino una vida con una elevada conciencia de sí. Con todo esto, y en forma muy resumida, queda terminada la parte de adecuación y preparación del lugar. El escenario universal donde Dios iba a colocar su joya más preciosa.
 Debemos seguir adelante hasta la última parte del sexto día.  Como veremos en el último mensaje de este nivel, al final del sexto día viene la vida que tiene la más elevada conciencia de sí misma, la vida humana, una vida que expresa la imagen de Dios y que tiene dominio sobre todas las cosas para Dios.
                                                                                             
OBRA: HOMBRE A IMAGEN Y SEMEJANZA DE DIOS.  (Génesis  1:26-27)
“Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y ejerza dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra.  Creó, pues Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó”.
Génesis 1:26 revela que hubo un concilio celebrado por la Deidad y entre la Deidad.  (Digo “entre” porque Dios es triuno). Y se tomó una decisión. Este concilio y la decisión tomada en él iniciaron la madurez de vida.  Después de crear el ganado, las bestias y los reptiles en la primera parte del sexto día, Dios no procedió inmediatamente a crear al hombre, sino que tuvo un concilio para hablar del tema.  Dios es uno, sin embargo, el verbo usado aquí es plural.  Esto demuestra que Dios es triuno.  No dice: “Voy a hacer….” La palabra “hagamos” significa tengamos comunión.  Después de crear todo lo que mencionamos anteriormente, Dios necesitaba de todos modos crear al hombre como la vida creada más elevada a fin expresarse a sí mismo y expresar Su imagen y semejanza.  Para cumplir esta obra, necesitamos que el Dios Triuno (el Padre, el Hijo y el Espíritu) obren en el hombre.
Hasta ahora hemos visto ocho puntos sobre la vida.  No lo olviden.  Dios creó el pasto, las hierbas y los arboles al final del tercer día, antes de las lumbreras del cuarto día.  Después de éstas, creó los peces y las aves en el quinto día.  En la primera parte del sexto día, Dios creó el ganado, representado por el buey, las fieras representadas por el león, y las cosas que se arrastran.  Por tanto, hubo tres representantes de la vida vegetal y cinco de la vida animal.  Nos podría parecer que toda la tierra estaba llena de vida.  No obstante, no había una vida madura.
La vida madura en esta tierra se encuentra en la vida humana.  Aun hoy en día, después de seis mil años, ninguna vida sobre esta tierra puede superar la vida humana.  El hombre  fue generado como centro; es una vida más avanzada y tiene una conciencia de sí más elevada.  Esta es la madurez de la vida que tiene  la imagen de Dios y que puede ejercer el dominio de Dios.  En esta tierra el hombre es el centro.  Los cielos son necesarios para la tierra, y la tierra, con toda clase de vida es necesaria para el hombre. Todos sabemos que los minerales son indispensables para las plantas, las plantas para los animales, y las plantas y los animales para el hombre, y el hombre está destinado para Dios.
Los cielos fueron cimentados y la tierra fue preparada.  Todo estaba listo para que el hombre llegase.  Dios no creó el hombre para pedirle luego que esperase a que El cimentara los cielos y preparase la tierra para él.  Por el contrario todo estaba listo.  El hombre vino al final pero era y sigue siendo el centro. El único que tiene la imagen y semejanza de Dios.
DISEÑO. La Biblia nos dice que  Dios hizo al hombre como un vaso Romanos 9:21-23. Lucas 11:39. El vaso es un recipiente, hecho para contener algo. Con razón la primera instrucción que Dios le da al hombre en Génesis 2:16-17 es: “Ten cuidado con lo que comes, porque de ello depende tu vida y lo que  es vas a reflejar”. Dios no hizo al hombre como una herramienta para golpearlo o manipularlo, no.  Lo hizo como el vaso más frágil, pero con la formar de poder recibir a Dios y expresarlo. El hombre con la expresión de Dios está en capacidad de juzgar al enemigo de Dios y recobrar la tierra. Génesis 1:26-27
El hombre que Dios creó era un hombre corporativo.  Dios no creó muchos hombres.  El creó a la humanidad colectivamente en una sola persona, Adán.  El día que Adán fue creado, fuimos creados todos.  Si usted tiene treinta años de edad, no diga que fue creado hace treinta años.  Usted nació hace treinta años, pero fue creado hace seis mil años. Dios no creó un hombre individual, sino un hombre corporativo que lo expresara a El.  En el versículo 26 Dios dijo: “Señoreen”; aunque se trata de un solo hombre, el verbo es plural.  Esto demuestra que ese hombre es un hombre corporativo a Su imagen y semejanza para que éste le expresara.
Génesis 1:26 dice:”Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…” Aquí encontramos dos cosas: La imagen y la semejanza.  Todos los estudiosos serios de la Biblia concuerdan en que la imagen se refiere a  algo interno y la semejanza a algo externo.  Todos tenemos algo interior: el intelecto, la voluntad y la parte emotiva.  Exteriormente, tenemos la semejanza, la forma física.
En 2 Corintios 4:4 y en Colosenses 1:15 se revela que la imagen de Dios es Cristo.  Cristo es la imagen del Dios invisible.  Dios es invisible; no obstante, tiene una imagen.  A Dios nadie lo ha visto jamás, pero Cristo lo ha dado a conocer (Juan 1:18).  Todos nosotros hemos visto a Cristo de un modo u otro.  Pedro lo vio.  Juan lo vio.  Después de su resurrección, lo vieron quinientos hermanos  al mismo tiempo (1 Corintios 15:6).  El es realmente la imagen de Dios.  Hebreos 1:3 declara que Cristo es la imagen visible de la Persona de Dios.  El hombre, por haber sido creado a la imagen de Dios, la cual es Cristo, fue creado a la imagen de Cristo.  Génesis 1:27 dice: “Creó Dios al hombre a su imagen”.  Indudablemente “Su imagen” aquí significa la imagen de Cristo.  Así que el hombre fue hecho a la imagen de Cristo.  Romanos 5:14 revela que Adán, el primer hombre, tipificaba a Cristo, era figura de El.
Usemos un guante como ejemplo.  Un guante es hecho a la imagen y semejanza de la mano.  Tanto la mano como el guante tienen cinco dedos.  El guante fue hecho a la imagen de la mano  para que un día la mano pudiese entrar en el guante.  La mano llena el guante, y el guante expresa la mano.  ¿Por qué fue el hombre hecho a la imagen de Cristo?  Porque Dios quería que algún día Cristo entrara en el hombre y se expresara por medio de éste.  Como les dije antes Romanos 9:21-23 nos revela  claramente que el hombre fue hecho como una vasija, es decir como un recipiente.  El hombre no es ni un cuchillo, ni un martillo, ni una herramienta; es una vasija, un recipiente.  En esta misma referencia también se añade que el hombre fue hecho como vaso de honra para contener a Dios, para contener la gloria de Dios.  En 2 Corintios 4:7 se afirma que tenemos este tesoro en vasos de barro.  Esta vasija es semejante al guante; un día la mano entra en él; el contenido entra en el recipiente.  Somos simplemente una vasija que debe contener a Cristo.
Un día Cristo vino para tomar la semejanza del hombre  (Filipenses 2:6-8)  El hombre fue hecho a la imagen de Cristo, y Cristo se hizo a la semejanza del hombre. El hombre fue hecho conforme a Cristo, y Cristo fue hecho conforme a la semejanza del hombre para que mediante su muerte y resurrección, el hombre pudiera tener la vida de Dios.  Esto es un misterio; no obstante es un hecho.  Todos hemos obtenido esta vida.
Nosotros por tener la vida divina podemos ser transformados y conformados a la imagen de Cristo (2 Corintios 3:18; Romanos 8:29). Aquí tenemos dos cosas: La transformación y la conformación.  La transformación es interior y la conformación es exterior.
Todo lo que tenemos, todo lo que somos, y todo lo que podemos hacer es simplemente un molde vacío, cuya única utilidad es ser un envase para mantener todo lo que Cristo es, todo lo que Cristo tiene y todo lo que Cristo puede hacer. Recuerden el Ejemplo del guante.  Aunque el guante tiene un pulgar y cuatro dedos, si lo comparamos con la mano de Cristo, el pulgar del guante y los cuatro dedos están vacios. Tenemos un intelecto, una parte emotiva y una voluntad, los cuales fueron hechos conforme a Cristo, pero están vacías.  Nuestro amor, nuestras emociones y nuestro pensamiento son inadecuados.  Nada de lo que tenemos por naturaleza es adecuado porque está vacio y limitado.  La esencia, el elemento, de Cristo debe entrar en todo lo que somos.  La sabiduría de Cristo debe entrar en nuestra sabiduría vacía e impartirnos su mente (Filipenses 2:5).  Nuestra mente debe ser el recipiente de la mente de Cristo; la mente de Cristo debe llenar la nuestra. Entonces nuestra mente será transformada a la imagen de Cristo. Si Cristo entra en nuestra vida, la vida de Cristo continuamente lleva a cabo una obra de trasformación, no solo transformándonos a Su imagen, sino también conformándonos a Su propia forma. Esta transformación interior también llegará a ser la conformación interior. Seremos conformados a la imagen del Hijo de Dios. Romanos 8:29.
Este era el propósito de Dios al crear al hombre para expresarse a sí mismo.  En cierto sentido, la creación del hombre fue completada, pero el proceso de transformación continúa. Estamos ahora bajo el proceso de transformación, esperando su regreso.

VALOR DE LA INVERSIÓN: Cada uno podrá estimar el valor de la obra, dependiendo de la vida y  la luz que haya recibido. De acuerdo a la luz que tengamos, así va a ser el panorama espiritual que podemos ver.

 INVERSIONISTA: DIOS  PADRE, HIJO Y ESPÍRITU
El mayordomo fiel y prudente, es el Señor Jesús.  Que el Señor tenga misericordia de nosotros y  se cumpla en ustedes y en mí, que cuando se cumpla el tiempo determinado, podamos alzar los ojos al cielo oremos y juntamente con Cristo: Padre, la hora ha llegado; (Juan 17:1ª).  Por cuanto le diste autoridad sobre todo ser humano para que dé vida eterna a todos los que tú le has dado.  Y esta es la vida eterna: Que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. (Juan 17:2-3). Yo te glorifique en la tierra, habiendo terminado la obra que mediste que hiciera.  He manifestado tu nombre a los hombres  que del mundo me distes; eran tuyos y me los diste, y han guardado tu palabra.  Ahora han conocido que todo lo que me has dado viene de ti; porque yo les he dado las palabras que me diste; y las recibieron, y entendieron que en verdad salí de ti, y creyeron que tú me enviaste. Juan 17:6-8

“Muchas gracias.  Que el Señor les bendiga ricamente.  Nos vemos en otra ocasión, si el Señor lo permite. Hasta pronto”.

Su servidor:
Darío Rodríguez






















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